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CAÍDA DE LA GRAN COLOMBIA Y RECUPERACIÓN DEL PROYECTO ORIGINAL DE VENEZUELA.




































INTRODUCCIÓN.



En 1830 se produce la disolución de la Gran Colombia, lo que no sólo significó el fin del Ideal Bolivariano de crear una sola nación al norte de América del Sur, sino que a su vez representó el nacimiento de Venezuela como un Estado independiente. Esta ruptura por parte de Venezuela con Nueva Granada y del Ecuador, hicieron que ésta nueva nación hiciera frente a una serie de problemas (económicos, políticos, demográficos, limítrofes, entre muchos otros) para producir el definitivo quiebre jurídico y financiero venezolano con los otros dos países integrantes de la Gran Colombia.Así pues, Venezuela hizo frente a problemas de diversa índole, tales como:
  1. Nuevo rumbo en las relaciones exteriores: Reconocimiento de Venezuela por España en 1845.
  2. División de la Deuda Pública entre los países miembros de la Gran Colombia.
  3. Delimitación de fronteras, sobretodo caso Colombo-Venezolano






 1. RECONOCIMIENTO DE VENEZUELA POR ESPAÑA (1845).




“Es verdad que la República nació el 5 de julio de 1811, fecha en la cual los representantes del pueblo venezolano hicieron la declaración formal de que al haber desaparecido en España la autoridad del Rey, Venezuela asumía su plena y total independencia; pero también era verdad que para Venezuela es de capital importancia política y jurídica que el país, que por más de tres siglos había ejercido plenos e indiscutibles poderes de soberanía sobre nuestro territorio, admitiese nuestra existencia como Estado independiente y soberano y renunciara, en forma definitiva, a toda pretensión o derecho de los que había sido legítimo titular durante tanto tiempo”. (Polanco A. (1980) pp. 5).
Es así como el tema del reconocimiento de Venezuela como Nación independiente pasó a convertirse en uno de los pilares fundamentales de la política nacional, tanto fue así que, el General José Antonio Páez en su mensaje Presidencial del 20 de enero de 1835, calificó al reconocimiento por España como un gran bien para la patria y afirmó que de ser alcanzado, éste sería un verdadero logro de orgullo nacional.

Hubo pues, que establecer un largo proceso de negociaciones diplomáticas con España para lograr el reconocimiento de Venezuela, donde gracias a que se mantuvo con el tiempo una política exterior coherente y firme por parte de hábiles políticos y diplomáticos como Fermín Toro, Alejo Fortique, Santos Michelena, Mariano Montilla, Carlos Soublette, entre otros, Venezuela termina por ser reconocida como nación libre e independiente.
Es importante resaltar que, el factor económico jugó un papel esencial en el reconocimiento de una Venezuela independiente, ya que, tras la caída de la Gran Colombia, el mercado español era el principal comprador de productos venezolanos como cacao, café y azúcar, productos que eran verdaderamente importantes en las relaciones comerciales entre ambos países; pero no resultaba posible negociar dichos productos con España sino era por medio de un Tratado de Comercio y Navegación que suponía, necesariamente, la admisión en los puertos españoles de la bandera venezolana como el pabellón legítimo de un Estado independiente, de tal forma que, con el eventual reconocimiento ambos países saldrían beneficiados económicamente además de mantener una relación diplomática cordial que permitiera a la naciente Venezuela establecer la bases de una nueva economía.

Otro aspecto relevante fue que Venezuela, tras separarse de la Gran Colombia, estuvo envuelta en diversas dificultades que hacían más complicado aún establecerse como nación independiente sólida. Aspectos como, carencia de vías de comunicación, una población casi en su totalidad rural y analfabeta, enfermedades, un mercado interno básicamente inexistente, entre muchos otros, hicieron este proceso de transición mucho más complejo, pero a pesar de ello se mantienen firmes las negociaciones diplomáticas, que terminan con el Tratado de reconocimiento firmado el 30 de marzo de 1845, en el que la Reina de España Isabel II termina por reconocer a Venezuela como una nación libre y soberana, entendiendo a Venezuela como el territorio establecido en 1777 como la Capitanía General de Venezuela.
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(Elaboración propia)
Sin duda alguna cual representa el inicio de unas largas y complejas relaciones entre Venezuela y España, ya que luego del reconocimiento en 1845 de la soberanía venezolana, 37 años después se firmó en Caracas el Tratado de Navegación y Comercio que había sido previsto en el convenio de 1845, y 49 años más tarde, es decir, el 22 de enero de 1894, se firmó un Tratado de Extradición.

Venezuela también buscaba el reconocimiento de otros países, de esta forma enfocó sus relaciones exteriores en miras de establecer relaciones diplomáticas formales con el resto de los países, sobretodo con aquellos con los que poseía un comercio estable, así pues, Francia, Holanda, Estados Unidos e Inglaterra dieron el sí al llamado Venezolano y se establecen formalmente las Relaciones Internacionales.

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(Elaboración propia)





2. LA DEUDA EXTERNA.


Luego del desmembramiento y separación de la Gran Colombia, compuesta por Ecuador, Venezuela y Colombia propiamente dicha, la deuda contraída por la nación durante la guerra de independencia fue repartida proporcionalmente entre los tres países que la formaban. La parte que le tocó pagar a Venezuela alcanzó a la cantidad de 34 millones de pesos (28,5%), a Colombia el 50% y a Ecuador el 21,5%. Con esta deuda externa se inició la República Independiente en 1830.
La Venezuela independiente nació con grandes necesidades fiscales causadas básicamente por el costo de la guerra de emancipación, para cuyo financiamiento hubo que recurrir al endeudamiento exterior e interior en condiciones pocos favorable, especialmente en cuanto al primero.
Esta disolución, fue producto de conflictos como distanciamiento de focos de poder, debilidades en las comunicaciones, precariedad económica y en le ejercito, ademas de diferencias administrativa. Esto lo podemos ver reflejado en el movimiento separatista la Cosiataen Venezuela (1826) liderado por Páez. Sin embargo, cabe resaltar que a pesar de que la Gran Colombia contó con el reconocimiento internacional de potencias importantes como Inglaterra y EEUU, esto no pudo mermar los conflictos internos y esto conllevo a la disolución.
Para 1831, ya Venezuela separada e independiente de los otros miembros de la Gran Colombia) comienza una política exterior encaminada a la liquidación financiera y jurídica de las relaciones con estos 2 países por medio de la búsqueda de la división de la deuda pública y el establecimiento de limites con Nueva Granada, esto concretado en 1833 con el Tratado Michelena- Pombo (que fijo limites temporales entre Venezuela y Nueva Granada) y por medio del tratado de división de la deuda publica en relación a la proporción de población.

Una de las tradiciones fiscales de Venezuela en el siglo XIX fue su condición de deudor crónico. En la apreciación de los centros financieros internacionales, Venezuela era un mal pagador cuya conducta causaba irritación y exigía un tratamiento compulsivo para hacerla satisfacer sus compromisos, estos, más los que derivaban de las reclamaciones presentadas con motivos de reparaciones de guerras y otros conceptos no podían ser atendidos por la deuda publica.
El cuadro natural representado por la apreciación anterior se vio agravada en virtud de las contingencias bélicas y económicas que azotaron la republica durante el periodo de vida independiente que forma nuestra historia del siglo XIX, a través del cual sucedió una serie de empréstitos y contratos en condiciones desventajosas, sobre algunos de los cuales se han lanzado fundamentadas acusaciones de aprovechamiento personal por parte de negociadores venezolanos, a los que daban pie el desorden fiscal y la corrupción administrativa imperante.
A pesar de lo acordado, para la división de dicha deuda, Venezuela y ecuador tomaron una carga mayor en beneficio de la nueva granada la cual, si bien represento un porcentaje escaso, se refería a cantidades bastante abultadas para la época. El convenio para la distribución de la deuda exterior fue ratificado por el gobierno venezolano el 26 de Julio de 1937, después de algunas protestas y negociaciones adicionales para llegar a la cifra proporcional de población originalmente acordada.
A las deudas contraídas a través de los empréstitos contratados en el exterior habrá que añadir:
“el monto de las reclamaciones extranjeras presentadas por súbditos de naciones europeas y norteamericanas por cantidades no desdeñables, como indemnización por daños y prejuicios causados en sus personas y bienes con motivos de las innumerables guerras y guerritas venezolanas”. (Rodríguez M; 1986:138)…




Algunas deudas, su origen y refinanciamiento.
Aun cuando no es objeto de este trabajo hacer la historia de las distintas deudas que pasaron durante el siglo XIX sobre la Hacienda Publica, consideramos conveniente presentar aquí algunos datos, a manera de ejemplos, con los cuales pretendemos ilustrar la forma como el país se endeudaba y como también resolvía problemas relativos a su crédito exterior.
La causa principal de las deudas, su explicación más general y las características de heterogeneidad que las distinguieron, las comenta Juan bautista Fuenmayor en el siguiente párrafo:
…”A causa de las continuas guerras civiles que caracterizaron todo siglo XIX, la economía del país se encontraba en ruinas, y el desastre fiscal era su mas directa e inmediata consecuencia. Había deudas con países extranjeros que venían unas de la época de la independencia; otras épocas posteriores, procedían de reclamaciones diplomáticas realizadas por las potencias colonialistas europeas a causas de supuestos o reales perjuicios” (Rodríguez M; 1986:141)…

La primera deuda que nos toco asumir como alícuota, parte de los compromisos prorrateables de la Unión Grancolombiana, a la cual ya nos hemos referido.
En 1861 José Antonio Páez envió al doctor Hilarión Nadal como su representante fiscal para contratar en Europa un empréstito, hipotecando. hasta el 50% de las Aduanas de la Guaira y Puerto cabello. Este negociación presenta características importantes que conviene señalar: en primer término, la nación enajenaba parte significativa de sus rentas a una empresa extranjera, protegida por su bandera sin dejar a salvo ningún principio de soberanía para salvaguardar de eventual ejecución de la hipoteca y en segundo termina la cantidad contratada solo se recibió en 44,2% según Manuel Rodriguez .
Por la Ley de junio de 1874, se crearon dos deudas: una que se denomino Deuda Nacional y Consolidada del 5%, para unificar las deudas “antiguas y modernas”, y en 1875 la Deuda Nacional por Convenios diplomáticos pasó a llamarse Deuda Nacional del 3% anual. Todo esto denota que se trataba de novaciones a las deudas, aunque la prolongación de los términos causase mayores desembolsos por intereses, descuentos y concesiones.




Consultar:
Hernández Dilio. Historia Diplomática de Venezuela 1830-1900. UCV. Consejo de Desarrollo científico y Humanístico



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(Elaboración propia)




3. DELIMITACIÓN DE FRONTERAS.


Las características elementales que posee un Estado son: población, territorio y ordenamiento jurídico. En Venezuela, desde que nos independizamos del reino español, hemos ido perdiendo territorio poco a poco, lo que equivale a decir que hemos ido perdiendo parte del Estado venezolano.
El tema sobre la reclamación de Venezuela sobre la Guayana Esequiba tiene factores de gran contenido histórico; Venezuela se convierte en 1810 en heredera de los territorios españoles, luego de proclamarse su independencia, territorios éstos, los comprendidos por la Capitanía General de Venezuela, por lo tanto, a Venezuela le corresponden sus limites con Guayana hasta el Río Esequibo (al este) y la Sierra Uassary (al sur). Esta delimitación con Guayana viene dada por el Tratado de Munster de 1648 donde España le cedió a Holanda los establecimientos de Barbice, Demerara y Esequibo, territorios situados al este del Río Esequibo, Holanda no poseía ningún territorio al oeste del Río Esequibo.
Las negociaciones fronterizas entre Venezuela y Colombia se inician también nmediatamente después de haberse consumado la desintegración de la Gran Colombia. Su proceso histórico va desde el año 1.833 hasta el año 1.941. A lo largo de este proceso se firmó un tratado de amistad, alianza, comercio, límites y navegación entre los presidentes de Venezuela y Colombia. A raíz de la firma de estos tratados comenzaron a surgir problemas en la zona fronteriza entre ambos países, provenientes de la demarcación de sus líneas fronterizas, debido a que en estos convenios nuestro país estaba perdiendo la soberanía que tenía en importantes áreas en la península de la Guajira, en el Zulia y en el Táchira
Ahora bien, Venezuela inició en 1841 sus gestiones diplomáticas ante Gran Bretaña a través de su ministro en Londres, Alejo Fortique. Al siguiente año, éste logró que se eliminaran los postes colocados por Schomburgk, y posteriormente se llegó al Acuerdo de 1850, mediante el cual ambos gobiernos se comprometieron a no ocupar el territorio en disputa.
Pese al Acuerdo de 1850, el gobierno británico siguió penetrando hacia el oeste, cada vez con más pretensiones. En 1886 fueron modificados los mapas originales de Schomburgk por un funcionario del Colonial Office, estableciendo una nueva línea limítrofe que aumentaba a la posesión británica. El presidente Antonio Guzmán Blanco, ampliamente informado por su comisionado Jesús Muñoz Tébar, exigió al gobierno británico (1887) el inmediato retiro de su gente desde las bocas del Orinoco hasta el río Pomerún, manteniendo así el statu quo de 1850. Al no aceptar Gran Bretaña esta intimación, Guzmán Blanco rompió relaciones diplomáticas (1887).
Además de esta acción diplomática, Venezuela hizo un gran esfuerzo desde el punto de vista militar, por un lado para frenar el avance de Gran Bretaña, y por otro, para evitar una posible invasión del territorio, como se vislumbraba.
Fue entonces cuando los Estados Unidos decidió intervenir en el asunto en 1895, considerando que la usurpación de territorio por parte de Inglaterra comprendía una violación de la Doctrina Monroe que estipulaba que toda incursión por las potencias Europeas en el Hemisferio Occidental amenazaba su propia seguridad.
El gobierno del entonces Presidente Cleveland intento al principio actuar como mediador entre dos naciones amigas, proponiendo al gobierno Ingles que el asunto se decidiera por arbitraje internacional. Sin embargo, la actitud de Inglaterra era que no había nada que negociar, y que el asunto no era de la incumbencia de los Estados Unidos. Así pues, esto no pasó de una acción diplomática sin otras consecuencias. Estados Unidos y Gran Bretaña llegaron a un acuerdo para hacer firmar a Venezuela, sin más alternativa, el Tratado de Arbitraje de Washington (2 de febrero de 1897). “El Tratado incorpora la aplicación de la prescripción adquisitiva, en virtud de la cual se contempla la adquisición de la propiedad de un bien, por quien lo ha poseído en forma publica, pacifica e ininterrumpida, durante un tiempo determinado” ”(Morales, I: 2007:367) .Empero, esto fue una verdadera farsa, realizada en base a un acuerdo político secreto para lograr que Gran Bretaña “obtuviese sus objetivos geopolíticos y geoestratégicos y no en base a la aplicación de las reglas de derecho internacional” ”(Morales, I: 2007:409)
Así se llegó al laudo del 3 de octubre de 1899, mediante el cual Venezuela perdió. La base de la reclamación ha sido la figura de Derecho Internacional del uti possidetis iur pero, contradictoriamente, lo niega al disponer que una posesión por el lapso de 50 años vale como título jurídico sobre el territorio. Bajo la mediación del gobierno estadounidense, las partes en litigio (Venezuela y Reino Unido), aceptaron bajo presión, ya que de Federico de Martens amenazó al tribunal exponiendo que de no aceptarse el límite que Inglaterra proponía, se mostraría de acuerdo con llevar la frontera hasta las bocas del Orinoco.
La exclusión de venezolanos en la integración del tribunal, por conveniencias inglesas, demuestra la parcialidad e injusticia con que actuaría dicho organismo. Un laudo arbitral concebido en tales escenarios es, a todas luces, ilegal, pues los jueces, al dictar sentencia, debieron ser imparciales e impedir que las componendas políticas privaran por encima del derecho, siendo esto lo que ocurrió en realidad.
Venezuela no ha reconocido la validez tacita del Tratado Arbitral de1899. La falta de objeción al veredicto obedeció a razones derivadas de la situación política interna que vivía nuestro país y a la posición de Inglaterra de llevar los límites hasta las bocas del Orinoco, en caso de reactualizarse el litigio fronterizo. En muchas ocasiones, Venezuela ha dejado oír su voz de protesta ante diferentes instituciones internacionales, donde ha fijado su posición de no aceptación del mencionado tratado.

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VÍDEO: IDEAL BOLIVARIANO DE INTEGRACIÓN SURAMERICANA









































BIBLIOGRAFÍA
Fuentes Impresas

  • Academia de Ciencias Políticas y Sociales. (2008). La Reclamación Venezolana sobre la Guayana Esequiba. Serie Eventos; 2. Caracas

  • POLANCO, T. (1993).Los Límites entre Venezuela y Colombia. Ediciones Academia Nacional de la Historia
  • POLANCO,T. “La negociación diplomática del Reconocimiento de Venezuela por España”. (Interpretación histórica). 29 de mayo de 1980.

  • Decreto: Reconocimiento de la independencia por España (30 de marzo de 1845)

  • RODRIGUEZ C., Manuel: “Venezuela, la crisis fiscal y el bloqueo”. Caracas. Facultad de Humanidades y Educación. 1983

  • MARICHAL. C. “Historia de la deuda Externa en América Latina”. México, Alianza 1988.

  • Disposiciones Del Tratado Michelena-Pombo. Con relación al aspecto fronterizo el Artículo 27.



Fuentes Electronicas












Elaborado: LÓPEZ, Andrea A. C.I. 17.589.980VERGARA, Beatriz. C.I. 17.671.706