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ANTECEDENTES.
Decreto de Guerra a Muerte 1813Durante la campaña admirable, el 15 de Junio de 1813, Bolívar dictó el Decreto de Guerra a Muerte que tuvo, según Santana Arturo (1921):
“…como objetivo central dividir la población del país en dos grupos antagónicos: el de la inmensa mayoría, formada por los nacidos en Venezuela y los extranjeros que actuaban en favor de la independencia por una parte; y por la otra, una minoría integrada por los españoles y canarios.” (p.441).

Como indica Santana Arturo (1921):
“La idea de concientizar a las masas populares en favor de la independencia mediante el enfrentamiento de los americanos contra los españoles, como lo había pretendido Bolívar con el Decreto de Guerra a Muerte no había dado los resultados deseados.” (p.447)
Así Bolívar en sus reflexiones (Carta de Jamaica) se dio cuenta de que debía unir a la causa independentista, a las capas medias y bajas que eran la mayoría del país para ello había que estudiar cuales eran sus objetivos para insertarlos al programa republicano. Mientras los jefes españoles de Venezuela y otros caudillos como Boves obligaban a los campesinos a sublevarse en nombre del rey (Fernando VII) y quien no lo hiciera se convertía en desertor y traidor, adquiriendo además la posibilidad de ser asesinados junto a sus familias.

Bolívar busco ayuda en Haití, de su presidente Petión consiguió solidaridad, le brindó los recursos requeridos para continuar la guerra de liberación a cambio de su promesa de abolir la esclavitud. De esta manera Bolívar da un cambio a sus programas sociales para la Venezuela independiente. Y de manera consecuente ofrece la emancipación y libertad a los esclavos que apoyen su causa, estos no tardaron en unírsele y así cobró mayor fuerza el partido republicano. Prueba de ello el llamamiento en Villa de Cura el 11 de Marzo de 1818 a tomar las armas, como nos indica Santana Arturo (1921): “…Abolida la esclavitud en Venezuela, todos los hombres q antes eran esclavos se presentarán al servicio para defender su libertad”. (p.450)
Otro apoyo que obtuvo Bolívar fue el de los desertores de las Indias Occidentales, estos agregan fuerza a la causa por su valor y audacia a cambio del botín, entiéndase como haciendas tomadas durante la lucha, etc. Esto fue reiterado en el decreto del 10 de Octubre de 1817 en Santo Tomás de la Nueva Guayana, el cual expresaba según nos indica Santana Arturo (1921):
“Todos los bienes raíces e inmuebles, que…se han secuestrado y confiscado y no se hayan enajenado y ni pudieran enajenarse a beneficio del erario nacional, serán repartidos y adjudicados a los generales, jefes, oficiales y soldados de la República” (p.454)
También a través de la amnistía de americanos que hubiesen seguido a los españoles, siempre y cuando se unieran al ejército republicano, y atrajo a poblaciones indígenas garantizándoles sus tierras y en caso de usurpaciones lograr la devolución de las mismas.Así el ejército libertador se fue afianzando hasta lograr la victoria. Como nos indica Fermín Toro (1988):“…se unificó el mando y liderazgo político militar bajo la dirección de Simón Bolívar después del fusilamiento de Piar el 16 de Octubre de 1817, la amenaza de muerte u ostracismo no ejecutada contra Santiago Mariño y la sumisión de José Antonio Páez y sus llaneros de Apure y Barinas. Además con la liberación de los esclavos y la incorporación de Páez y sus llaneros, el proceso insurgente adquiere amplitud y profundidad social novedosa…” (p. 287)
España por su parte es victima de la Invasión Napoleónica en 1808, ello conlleva a la alianza con Inglaterra en la lucha contra Napoleón. Como nos indica Giménez Floraligia (1961):
“La política oficial del Gobierno de S.M Británica de amistad hacia España. Su actividad diplomática se dirige en este período a conseguir una reconciliación entre españoles y americanos; o al menos, una suspensión de la lucha mediante negociaciones…por este medio trata Inglaterra de detener el envío de tropas españolas a América, tropas que le son tan necesarias para emplearlas contra Napoleón.” (p.328)
Inglaterra después de la Batalla de Waterloo 1815 se mantiene en el escenario europeo, apoyando a España y obviando el tema del conflicto entre España y sus colonias Americanas, aunque algunos autores indican o afirman que había un apoyo solapado de Inglaterra, puesto que de alguna manera con el desempleo que generó la guerra en Europa, fueron reorientados estos contingentes militares a América e incluso el armamento excedente. Giménez (1961) destaca que:
“…Después de Waterloo, su política es mucho menos cuidadosa, y su finalidad, mas o menos descubierta, liberar a America y a su comercio del monopolio español…” (p.328).
Pero es a partir de 1818 cuando queda disuelto el compromiso circunstancial de 1809 con España de preservar la integridad del imperio, como nos indica Fermín Toro (1988):
“el gabinete de Londres percibía correctamente que el movimiento de independencia había pasado de las manos de un bloque monolítico minoritario…a las manos de una dirección renovada con los pardos construida ahora sobre un conglomerado social representativo de todo el espectro de la sociedad venezolana, dotado de una dinámica autosostenida y con recursos propios. Movimiento que no tardaría en reivindicar en lo político una soberanía legítima e indiscutible de la cual era símbolo el magno proyecto político de Colombia y su novel constitución fórmula original de estas latitudes que rompía ataduras con el pasado.
Salirle al paso a esta novedosa criatura política nacida en un lejano lugar de la provincia de Venezuela, parece haber sido el móvil más poderoso para encarnar a toda marcha cuadros militares, navales, procedimientos y sistemas de instrucción y organización para controlar el movimiento desde adentro y darle una dirección que no contrariara los intereses estratégico-mercantiles ingleses”.(P.289).
Los Estados Unidos de Norteamérica hasta 1818 se mostraron indiferentes ante la acción de los patriotas venezolanos, algunos autores como Fermín Toro indican que uno de los motivos fue el interés que tenían de adquirir las Floridas por vía pacífica. Estados Unidos no tenía planes de establecer relaciones inmediatamente con Venezuela sin embargo enviaron misiones a Angostura para el año de 1919 primero a Baptiste Irvine con el fin de informar a Washington sobre la población y recursos de la zona controlada por Bolívar, las consecuencias de la liberación de esclavos y el potencial comercial de Venezuela; y luego envía al Comodoro Perry, aparte de ello influye la percepción que tenían sobre el movimiento independentista en esa época de arraigo, como lo veía Inglaterra, y también estudiaban la oportunidad de penetrar en el mercado americano u obtener ventajas.

España realizó varios intentos para conseguir apoyo de las potencias europeas en el asunto de la pacificación de América y que este tema fuera incluido en las discusiones, tal fue el caso del Congreso de Aquisgrán pero no logro su propósito. Resalta Giménez (1961):
“Después de Aquisgrán, España y Fernando VII pudieron percibir su completo aislamiento político en el orden internacional…A la par, las armas patriotas sobretodo a partir de 1818, van a afianzándose e inclinando el resultado de la lucha a su favor.” (p.340).
Mientras España se encontraba en este estado, en América como señala Giménez (1961):
“Bolívar inicia una serie de éxitos en el Orinoco e informa al Congreso de Angostura, en Febrero de 1819, el plan de Unificación de Venezuela y Nueva Granada. Poco después, logra la victoria de Boyacá y entra triunfal en Santa Fe de Bogotá. Atemorizado con este hilvanar de victorias de los patriotas americanos, Fernando VII se resolvió a organizar un nuevo cuerpo expedicionario.” (p.341)


































Para este mismo año las tropas que debían ser enviadas se sublevaron este acontecimiento es llamado Revolución de Riego, que buscaba el restablecimiento de la constitución de 1812 y acabar con el absolutismo de Fernando VII, así automáticamente se establecería la paz en el Caribe. La primera acción del gobierno liberal fue enviar instrucciones para q las autoridades en América buscaran una conciliación con los líderes patriotas, los objetivos eran: buscar la paz con los patriotas, poner en libertad a los presos patriotas y ofrecer mantener el rango a los patriotas a cambio de jurar la constitución española. Fue Morillo quien escribió a Bolívar y a sus lugartenientes; recibió como respuesta que todo lo relativo a la guerra estaba en dirección exclusiva del Libertador y logran reunirse en Agosto junto al General Urdaneta y Briceño Méndez, describe Giménez (1961):
“…se iniciaron las negociaciones que duraron tres meses, firmándose dos tratados: uno, el 25 de noviembre de 1820, de armisticio por seis meses, y otro, al día siguiente que se llamó de la regularización de la guerra. En este último, ambos gobiernos,…se comprometieron en lo futuro a ajustarse “a las leyes de las naciones cultas y a los principios mas liberales y filantrópicos”…” (p.346)
Estos son los llamados Tratados de Trujillo. Con la firma del Tratado de Armisticio, se logra un reconocimiento de la República por parte de España y por ende es una victoria de los patriotas, y además de que consolidaron el prestigio de Bolívar como supremo jefe, se convino que las hostilidades podrían ser reanudadas, con un plazo de 4 meses de anticipación pero mantendrían la posición en la que se encontraba cada bando. Mientras el Tratado de Regularización pone fin al decreto de guerra a muerte, para aplicar los convenios internacionales y ajustarse a los principios europeos de guerra.
Artículo 1° La guerra entre España y Colombia se hará como la hacen los pueblos civilizados, siempre que no se opongan a las prácticas de ellos, a algunos de los artículos del presente tratado que deben ser la primera y más inviolable regla de ambos gobiernos.










Según el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar:
“La conclusión de esos tratados, aparte de la importancia intrínseca de cada uno, significaba por parte del Gobierno Español el reconocimiento de un estado de guerra con la República y por consiguiente, la existencia de 2 potencias enfrentadas política y militarmente. No hubo por el Gobierno de Madrid un reconocimiento explicito, jurídicamente, de la independencia de Colombia la Grande…” (p.91)
Para 1821 se rompe el armisticio puesto que Maracaibo, ciudad realista se une al movimiento independentista, y Bolívar emprende su campaña sobre el centro de Venezuela, las hostilidades se reanudaron el 1 de mayo de 1821, mientras el Tratado de Regularización se mantuvo vigente.
















Fuentes Bibliográficas.

-GIMÉNEZ, Floraligia. LaIndependencia de Venezuela ante las Cancillerías Europeas. Madrid. Ed. Guadarrama, 1961.-Revista Politeia N° 12, 1988. Instituto de Estudios Políticos U.C.V.-SANTANA, Coronel Arturo. La campaña de Carabobo [24 de junio de 1821] Relación Histórica Militar. Caracas, 1921. Litografía de Comercio -Siso Martínez, José Manuel. Historia de Venezuela, editorial YOCOIMA. México, 1953.

Fuentes Electrónicas OSPINA Sánchez, Gloria Inés . La Política internacional de la Gran Colombia.- sus negociaciones con España. Quinto centenario, núm. ¡4. Edit. Univ. Complutense. Madrid, 1988. DISPONIBLE EN: revistas.ucm.es/ghi/02116111/articulos/QUCE8888110283A.PDF . En línea [consultado el 1 de marzo de 2011 http://iris.cnice.mec.es/kairos/ensenanzas/eso/contemporanea/antiguo_06_00.html http://andressopo.blogspot.com/ http://www.efemeridesvenezolanas.com/html/armisticio.htm http://www.cyber-corredera.de/panoles/Panol-45.htm

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