Regreso al territorio nacional. Replanteamiento del proyecto político en Angostura.


El año de 1819 marca lo que sería la consolidación del proyecto político de Bolívar y la reanudación de un orden constitucional que se había perdido en 1812 cuando cayó la Primera República. Con el fin de establecer un nuevo orden constitucional El Libertador realiza una convocatoria congresional. Con esta acción buscaba además promover la unidad patriota y sentar bases firmes para el Gobierno. “El Congreso es el escenario para la propuesta de un poder céntrico que no permite las veleidades de la federación ni la excesiva participación de quienes carecen todavía de entrenamiento para una convivencia moderna.” (Pino, 2009, pp. 104-105)

Luego de que se sometiese a Consejo de Estado, se aprobó el proyecto de convocatoria y se designó una comisión que se encargaría de redactar el reglamento electoral. Se fijó el 1º de enero de 1819 como fecha para las votaciones, pero había algunas dificultades: sólo las provincias de Guayana y Margarita eran libres, no existían registros parroquiales ni censos de la población. Se acordó entonces que se realizaran las elecciones en las provincias libres y resultaron electos como diputados: Juan Germán Roscio, el doctor Luis Tomás Peraza, José de España, Onofre Basalo y el doctor Francisco Antonio Zea, en representación de Caracas; el coronel Francisco Parejo, el licenciado Diego Bautista Urbaneja, el coronel Eduardo A. Hurtado, el licenciado Ramón García Cádiz y Diego Antonio Alcalá, por Barcelona; el general Santiago Mariño, el general Tomás Montilla, el doctor Juan Martínez y el coronel Diego Vallenilla, por Cumaná; Nicolás Pumar, el doctor Ramón Ignacio Méndez, el coronel Miguel Guerrero, el general Rafael Urdaneta y el doctor Antonio María Briceño, por Barinas; Eusebio Afanador, Juan Vicente Cardozo, Fernando de Peñalver y el general Pedro León Torres por Guayana; y el licenciado Domingo Alzuru y José de Jesús Guevara por Margarita, quienes fueron los que asistieron a la asamblea.

El 15 de febrero de 1819 se instaló el Segundo Congreso Venezolano en la ciudad de Angostura (hoy Ciudad Bolívar) bajo la presidencia del neogranadino doctor Francisco Antonio Zea. Como precisa Grases (1969):
El Congreso de Angostura empezó sus sesiones el 15 de febrero de 1819 y las clausuró el 20 de enero de 1820; pero se reinstaló el 10 de julio de este último año y se declaró el receso el 19 de dicho mes. Celebró doscientas sesenta y ocho sesiones durante la primera reunión y nueve durante la segunda, pero habría que agregar las reuniones reservadas, que fueron cuatro, de las cuales ´tuvieron lugar dos en el año 1819 y dos en el año 1820´. De modo que nuestro Segundo Congreso Nacional tuvo un total de doscientas ochenta y una sesiones en nueve meses y diez días, por lo que podría decirse que si se descuentan los días de fiesta y los que no pudo reunirse por causa de las fuertes lluvias y la enfermedad de algunos de los congresantes, podría situárseles en el haber a los miembros de ese Congreso la mayor asiduidad en la asistencia, lo que implicaría al menos el deseo de cumplir estrictamente con sus deberes, puesto que deja ver claramente que esos legisladores celebraron más de una sesión diaria. Y eso que el paupérrimo gobierno de esa época no era muy exacto en la paga de la dieta legal, la cual, por lo demás, era realmente exigua. (p. 63)
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Casa del Congreso de Angostura (Ciudad Bolívar-Venezuela)




En las diferentes sesiones que se celebraron en este Congreso las deliberaciones estaban enmarcadas dentro de estas características: el retorno al hilo constitucional de la Primera República, ahora con la participación de militares y civiles; la discusión del proyecto constitucional presentado por Bolívar; la sanción de la nueva constitución basada en ese proyecto; la proclamación de la Gran República de Colombia y sanción de su ley fundamental, así como la elección de sus respectivas autoridades. Cada uno de los congresantes se encargó de que las sesiones resultaran productivas y así lo expresa Grases:

La actuación de este Congreso fue verdaderamente abundante y proficiente; durante las sesiones se discutió y aprobó la Constitución Nacional, basada en sus lineamientos fundamentales en el Proyecto presentado por El Libertador. La discusión fue llevada a efecto con la mayor libertad, como se puede deducir de las modificaciones que se le hicieron al Proyecto de Bolívar acerca de puntos esenciales, como ser el relativo al Poder Moral y a la Constitución de la Cámara del Senado.(Grases, 1969, p. 63)


En primer lugar se sancionó el Reglamento Provisional para la Presidencia de la República, le siguió el Reglamento del Poder Judicial y, en consecuencia, el nombramiento de las personas que serían parte de ese poder. Seguidamente, se procedió a revisar el Reglamento sobre Atribuciones del Presidente de la República, así como el Reglamento de las Funciones del Vicepresidente de la República en ausencia del Presidente.

Asimismo, tuvieron lugar la discusión y aprobación de la inmunidad parlamentaria, la revisión de la Ley de Repartimientos de Bienes Nacionales y se consideraron proyectos como el Proyecto de Reglamento de las Funciones del Procurador General de la República (el cual fue aprobado) y el Proyecto sobre Mejoramiento del Estado de los Naturales de las Misiones y su Agricultura.
Como se puede observar, los temas y materias de discusión en el Congreso fueron muchos. La religión no escapó de los temas de discusión, puesto que se propuso que se incluyera en la Constitución la religión católica por ser ésta la que profesaba el país. La conclusión al respecto fue la siguiente:

El Soberano Congreso se ha ocupado en la presente sesión sólo en este punto, el cual habiéndose conferenciado larga y detenidamente, se resolvió por mayoría que no profesando el pueblo de Venezuela otra religión que la católica como única y exclusiva que hemos recibido de nuestros mayores y la misma que siempre se sostendrá el gobierno, estaba de más esta declaratoria, que por otra parte es impolítica en las circunstancias en que estamos, siendo socorridos de toda clase de extranjeros para asegurar nuestra libertad e independencia. (Grases, 1969, p. 65)

Mención aparte merece la sesión celebrada el 16 de diciembre de 1819 por dos razones: primero porque se presentó el Proyecto de Decreto para la Unión de Venezuela y Nueva Granada y segundo porque el diputado Alzuru ratificó su pedido de que se declarase a Bolívar Libertador de Venezuela y la Nueva Granada. “El 17 de diciembre, fue aprobada la Ley Fundamental de la República de Colombia, formada por la Unión de Nueva Granada y Venezuela y ´desde ese día reunidas en una sola, bajo el título glorioso de República de Colombia´” (Grases, 1969, p. 70)

En lo referente al título de Libertador para Bolívar, el 6 de enero de 1820 fue aprobado el decreto que lo concedía. “El general Bolívar queda condecorado con el título de Libertador, que usará en todos los despachos y actas del gobierno, anteponiéndolo al de Presidente, y lo conservará como una propiedad de gloria en cualquier otro destino, en el retiro mismo de los negocios públicos.” (Grases, 1969, p. 71)

Con referencia a la Constitución Nacional, como se dijo anteriormente, ésta se basaba en el proyecto presentado por Bolívar. Dicho proyecto fue libremente modificado en lo que se refería a la duración del Presidente en el ejercicio del poder, la cualidad del Senado y el Poder Moral. Como explica Mudarra (1983),

Estudiado el proyecto Bolivariano, casi todo resultó aprobado por el Congreso, salvo la Presidencia vitalicia o ejecutiva como el inglés. Al respecto se aprobó un Presidente con duración de cuatro años, y responsable, en virtud de acusación de la Cámara de Representantes, por los delitos de traición, conspiración contra la Constitución, venalidad, usurpación o malversación de las rentas públicas; acusación que se tramitaba por ante el Senado. Tampoco admitió el Senado en la forma propuesta, sólo que éste se insertó como apéndice de la Carta para someterlo a consulta de los sabios del mundo, si bien se reconoció por algunos diputados como la idea más feliz y la más propia a influir en la perfección de las instituciones sociales. (p. 173)

Este Congreso no sólo sirvió para restablecer la vida constitucional de Venezuela, sino que a su vez permitió allanar el camino para el reconocimiento de la República por parte de potencias extranjeras, afirmó la posición de Bolívar y dejó establecido el Estado con bases republicanas y demócratas.
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Sala del Congreso


El Discurso de Angostura y su importancia histórica
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Congreso de Angostura (Tito Salas)
Si bien el Congreso de Angostura fue fundamental para la historia de la Independencia Venezolana, no puede dejarse de un lado lo que significó el discurso de Bolívar ante el mencionado Congreso, el cual fue publicado por el Correo del Orinoco a partir del 20 de febrero de 1819. Terminó de publicarse el 19 de marzo del mismo año.
Correo del Orinoco (Discurso de Angostura-Parte I)
Correo del Orinoco (Discurso de Angostura- Parte II)
Correo del Orinoco (Discurso de Angostura-Parte III)
Correo del Orinoco (Discurso de Angostura-Parte IV)

Sin duda, el discurso que ofreció El Libertador fue una muestra de profundas reflexiones y de principios concretos sobre lo que debía ser la adecuada organización de la República, lo que reveló su imagen de estadista. Bolívar tocó temas tan importantes como la soberanía del pueblo, la división de los poderes, la libertad civil; pedía dictar leyes adecuadas a la situación del país y consideraba necesario establecer dos componentes para la estabilidad del sistema: un Senado vitalicio y hereditario, y el Poder moral u organismo de educación cívica y cultural.

Valdría la pena rescatar el análisis que hace Mudarra (1983) sobre el discurso de Bolívar:

Es el documento bolivariano más importante que se ha producido en el tránsito hacia la consolidación definitiva de la causa republicana; en él se exhibe El Libertador en el esplendor y dominio de su múltiple saber, avalado por una probada experiencia en el directo conocimiento del medio; pieza donde su fluye su palabra fácil, precisa y motivante; demuestra su amplia versatilidad en el conocimiento y trato de hombres y de pueblos; indica que puede abstraerse de las actividades militares, muy exigentes, para meditar, y contraerse a preparar un proyecto de Constitución, el cual no impone sino que razona su presentación para la debida consideración de los congresantes. Da en él el primer paso en sus concepciones políticas vertidas en una carta constitucional, y que seis años después culminarán en la Constitución boliviana, en admirable consecuencia. En este discurso dejó asentadas en teoría y prácticamente sus dotes de estadista, ya enunciadas, y la revelación evidente de un civilizador cabal. (p. 172)


En 1820 circuló en Bogotá un folleto con el texto en español y revisiones hechas por el propio Bolívar. Fue traducido al inglés por James Hamilton. El manuscrito original estuvo extraviado durante muchos años hasta que los Hamilton-Grierson, descendientes de Hamilton lo devolvieron a Venezuela en 1975.



Bibliografía:
PINO, Elías. Simón Bolívar. Caracas: Ediciones El Nacional.
GRASES, Pedro. (1969). Actas del Congreso de Angostura. Caracas: Ediciones Universidad Central de Venezuela.
MUDARRA Miguel Ángel. (1983). Historia General de Venezuela. Caracas: Editorial Biosfera.
GRASES, Pedro. (1989). Escritos selectos. Caracas: Ediciones Biblioteca Ayacucho.

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