Territorio, Tipos de Territorios, Fórmulas de Adquisición del Territorio, Evolución del Derecho Internacional en Materia territorial (Derecho del Mar y Derecho de Tratados) y Situación Geoestratégica Venezolana.

1. Territorio
2. Tipos de Territorios
3. Fórmulas de Adquisición de Territorio
3.1 Fórmula Clásica
3.2 Modos Originarios
3.3 Modos Derivativos
3.2.1 Fórmula Moderna
3..2.2 Adquisición de territorio en Regiones Polares
3.2.3 Zona Ártica
3.2.4 Zona Antártica
4. Evolución del Derecho Internacional en materia territorial ( Derecho del Mar)
4.1 Derecho del Mar
4.1.1 Conferencia de Ginebra 1958
4.1.2 Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar 1982
5. Situación Geoestratégica de Venezuela
6. Referencias Bibliográficas
6.1 Libros Citados y Digitalizados
6.2 Fuente Electrónica consultada




1. Territorio



















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Es el espacio físico sobre el que un Estado ejerce sus competencias, que son territoriales y personales. Se extienden sobre el conjunto de tierra firme, espacios marítimos y espacio aéreo.“El territorio es considerado como una porción de la superficie terrestre en la que un sistema de reglas jurídicas es aplicable y ejecutivo; él representa la esfera de competencia espacial del Estado y el ámbito de validez del ordenamiento estatal." Rousseau C.( Derecho Internacional Público).Pp. 51

Física o geográficamente es un concepto, dentro del cual se incluye tradicionalmente, además de la superficie terrestre propiamente dicha, ya sea de propiedad privada o de dominio público estatal o de entidades publicas, el subsuelo y el espacio atmosférico que se que se encuentra debajo y encima, respectivamente, de dicha superficie terrestre. Dentro del mismo se incluyen los ríos y canales; también el territorio marítimo en la medida que este delimitado como de competencia estatal, entendiendo por tal las aguas interiores y el mar territorial. "El territorio esta delimitado por las fronteras, y en el tiene su asiento físico la mayoría de la población del Estado. Por ello se configura como uno de los elementos capitales del mismo". Akekurst, M. (Introduccion del Derecho Internacional Público) .Pp. 362



2. Tipos de Territorios






  • Terrestre: son aquellos superiores al nivel del mar. (Territorio emergidos)
  • Marítimo: Son aquellos Inferiores al nivel del mar hasta los 200 metros, que es la profundidad máxima hasta donde llega la luz. (Territorios sumergidos)
  • Aéreo: Espacio aéreo que se extiende por encima de los territorios emergidos y sumergidos del país.
  • Lacustre: Es aquel que sucede en el espacio interno del lago.Cuando hablamos de lacustre estamos haciendo referencia entonces a todo aquello que tenga que ver con el lago como forma geológica, acuática, biológica o geográfica. El lago es una de las formaciones más comunes que encontramos en la superficie del planeta.
  • Fluvial: Es aquel vinculado o en relación con los ríos. Un sistema fluvial de un país o continente es una red de ríos con todos sus afluentes desde el origen hasta su desembocadura en el mar.
































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3. Fórmulas de Adquisición de Territorios






3.1 Fórmula Clásica3.2 Modos Originarios“Son aquellos que se utilizan cuando el territorio sobre el que se establece la competencia no esta sometido a otro Estado, tratándose de una res nullius”. (Diez, M. Instituciones del Derecho Internacional Público).Pp. 365

a. Ocupación

Es el modo mas importante dentro de los modos originarios, lo entendemos como tal adquisición de territorio nullius basada sobre la toma de posesión efectiva del mismo y acompañada de la intención de adquirir sobre él la competencia territorial. Era necesario que en este modo se den dos requisitos o elementos: a) anumis occupandi o possidendi y b) El elemento material de la efectividad de la ocupación. Diez, M. (Instituciones del Derecho Internacional Público); Pp. 365.a) Para las manifestaciones del animus occupandi no se requieren especiales requisitos formales, como la colocación de banderas u otros signos externos, tan usuales en otras épocas. Por el contrario, como veremos más tarde, dichos signos no se consideran sustitutivos de la ocupación efectiva. La práctica seguida en la materia es la manifestación expresa del animus realizado por los órganos del estado ocupante. En caso de que hubiera sido hecha dicha manifestación por individuos que no actúen como órganos del estado es necesario que este confirme expresamente dichas manifestaciones. Diez, M. (Instituciones del Derecho Internacional Público), pp 365.b) "El requisito de la efectividad de la ocupación se manifiesta mediante el ejercicio efectivo de la autoridad del estado sobre el territorio ocupado ejercida de manera continuada, en forma notoria y por actos de administración perfectamente individualizados" Diez, M. (Instituciones del Derecho Internacional Público); Pp.365
“La necesidad de la ocupación efectiva hace hoy inviable el que se considere como verdadero titulo de adquisición de territorios la simple exploración de los mismos y el descubrimiento no seguidos de ocupación efectiva”. Diez, M. (Instituciones del derecho internacional público); Pp. 365.Podemos ver un ejemplo claro de este modo de adquisición con el Tratado de la Antártida 1 de diciembre de 1959.
Con anterioridad a 1959 varios estados habían formulado pretensiones con respecto a distinta zona de la Antártida, pero en ocasiones la zona reclamada por un estado coincidía en parte con la que reclamaba otro estado, y ninguna de ella quedaba bajo el centro efectivo de los estados interesados. El tratado ha sido ratificado por los estados con intereses en el continente donde ninguna de las partes interesadas podrá retirarse antes de transcurridos los 30 años. “El tratado garantiza la libertad de movimiento y exploración científica en toda la Antártida, las partes se comprometen a cooperar entre si y a no utilizar el territorio para fines militares”. Akekurst, M. (Introducciones de Derecho Internacional Público).; Pp. 227


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Tratado de Antártida 1959. Fuente: Youtube Videos.















Tratado de Antártida 1959. Fuente: Youtube Videos.

b. Accesión



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“Un estado puede adquirir territorio a consecuencia de hechos de la naturaleza, como la formación de terrenos de aluvión por los ríos, o cuando surgen islas de origen volcánico en las aguas internas o en el mar territorial de ese estado”. Akekurst, M. Introducciones de Derecho Internacional Público. Pp. 228
Se considera, generalmente, que el territorio terrestre del estado en el que se produce la ampliación por causas naturales pertenece a éste, sin que sea necesario ningún acto jurídico del referido estado tendente a consolidad la ampliación. Como formación de terrenos de aluvión por los ríos o cuando surgen islas de origen volcánico en las aguas internas de estos estados.

Para otros, no se produce automáticamente la extensión de la competencia territorial, sino que es necesaria la ocupación seguida de animus occupandi.
No siempre se produce la accesión por causas naturales, sino que puede intervenir la actividad del hombre, construyendo diques, muelles, etc.

"Un ejemplo de modo de accesión por causas naturales es el volcán en Isla de la Palma, que al hacer erupción amplió la superficie del terreno de la Isla".Akekurst, M. (Introducciones de Derecho Internacional Público); Pg. 228.
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Volcán Isla de la Palma. Fuente: Youtube Videos.

3.3 Modos Derivativos.
“Son aquellos que actúan sobre un territorio que esta sometido a la competencia de un nuevo Estado. Que poseen anterior titular se realiza una trasmisión de propiedad”. Diez, M. (Instituciones del Derecho Internacional Público) Pp. 365.
Tipos de Modos Derivativos

a. Hipoteca

La hipoteca es un Derecho real de garantía y de realización de valor, que se constituye para asegurar el cumplimiento de una obligación (normalmente de pago de un crédito o préstamo) sobre un bien, (generalmente inmueble) el cual, aunque gravado, permanece en poder de su propietario, pudiendo el acreedor hipotecario, en caso de que la deuda garantizada no sea satisfecha en el plazo pactado, promover la venta forzosa del bien gravado con la hipoteca, cualquiera que sea su titular en ese momento (reipersecutoriedad) para, con su importe, hacerse pago del crédito debido, hasta donde alcance el importe obtenido con la venta forzosa promovida para la realización de los bienes hipotecados.
b. Tradición

Es la entrega real, jurídica o virtud de un bien, que hace su poseedor a otra persona, se produzca o no la transferencia de la posesión a título de dominio, del referido bien, es decir, cuando una parte entrega voluntariamente la cosa y la otra la recibe, poniéndola en poder de otro. Nuestra ley estipula que antes de la entrega de la cosa, no se puede adquirir sobre ella ningún derecho real. La tradición debe ser realizada con título suficiente y por persona capaz de enajenar y de adquirir.


c. Sucesión

Se emplea para describir en la rama de derecho internacional público las consecuencias jurídicas de los cambios de soberanía territorial. Cuando un Estado adquiere territorios de otro Estado.
Se trata de supuestos en los que un territorio pasa a la soberanía de otro Estado o de un nuevo Estado. En las Convenciones de Viena sobre Sucesión de Estados la sucesión de Estados se define como la sustitución de un Estado por otro en la responsabilidad de las relaciones internacionales de un territorio.
“Un Estado puede perder la totalidad de su territorio o solo una parte de él, y a su vez la perdida puede acarrear la expansión de uno o mas estados existentes, o la creación de uno o varios nuevos estados”. Akekurst, M. (Introducciones de Derecho Internacional Público).; Pp. 242
d. Conquista

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Este modo de adquisición de territorio se diferencia netamente de la cesión territorial realizada en forma de anexión por el Estado victorioso al terminar una guerra. Puede ser por consecuencia de operaciones militares generalmente, pero no necesariamente, en el curso de una guerra un Estado ha aniquilado por completo a su adversario; de forma, que al quedar todo el territorio desprovisto de organización política propia, el Estado victorioso lo adquiere por el procedimiento de la conquista. Rousseau,C. (Derecho Internacional Público). Pp.250
La conquista considerada también como modo derivativo de adquisición territorial, supone una transferencia al vencedor de parte del territorio del Estado vencido al terminar una guerra.
Es necesario para que se considere conquista los siguientes requisitos: 1- Que haya terminado el conflicto armado. Las anexiones realizadas en plena guerra son consideradas como invalidas. 2- Que haya una ocupación efectiva. 3- Que se de en un Estado vencedor animus possidendi. 4- También se viene sosteniendo la necesidad del animus derelinquendi, o animo de abandonar el territorio, para que la adquisición sea considerada plenamente legal. 5- finalmente, debemos manifestar que no es un requisito exigible, desde el punto de vista jurídico, la existencia de un animus transferendi por parte del Estado vencido o que exista una manifestación expresa del conocimiento por parte de este último. Diez, M. (Instituciones del Derecho Internacional Público). Pp.368.


Se puede reflejar en un ejemplo claro como la Conquista y Colonización mediante potencias europeas del territorio venezolano.

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Conquista por parte de los Españoles. Fuente: Youtube Videos.
e. Cesión

La cesión es un modo derivativo de adquisición de territorios y está basado en un acuerdo entre dos o más estados para llevar a cabo una transferencia territorial.
La cesión se concreta mediante la renuncia por parte del estado cedente y la adquisición por el otro estado. Ella no se perfecciona jurídicamente hasta la ocupación efectiva del territorio y el consiguiente ejercicio de las competencias por el estado beneficiario de la cesión.
Brevemente se encuentran varios ejemplos de cesiones de territorios de diferentes medios.
- Otras veces la cesión es a titulo oneroso o bien por permuta, como ocurrió la venta de Alaska, hecha por Rusia a los Estados Unidos, según el Tratado de 30 de Marzo de 1867, por 7.200.000 de dólares.
- Otro caso más frecuente es el de los Tratados de Paz, como el caso de la cesión de Alsacia-Lorena a Alemania por parte de Francia, mediante el Tratado de Fráncfort el 10 de Mayo de 1871.

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- Como pueden ser a título gratuito, como el caso de la cesión por el Piamonte en 1860, a Francia de Niza y Saboya.
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f. Prescripción

Al igual que la ocupación, la prescripción se basa en el control efectivo del territorio, pero con esta se adquiere un territorio que pertenecía a otro estado, en tanto que la ocupación consiste en la adquisición de res nullius. En consecuencia, el control efectivo necesario para conseguir la titularidad por medio de la prescripción requiere un periodo de tiempo más largo que el exigido para la ocupación, y no se presume fácilmente la perdida de titularidad por el anterior soberano.
Al parecer, el control efectivo por el estado adquiriente debe ir acompañado de la aquiescencia del estado que pierde la titularidad. Así, las protestas, sobre todo si son repetidas y vigorosas, impiden la adquisición de territorios por usucapión.
Aunque es posible distinguir la ocupación de la prescripción en teoría, la diferencia suele resultar muy borrosa en la vida real, ya que es frecuente que uno de los puntos en disputa sea el de si el territorio en cuestión constituye terra nullius, o si estaba sujeto a la soberanía del “primer” estado antes de que el “segundo” hiciera su aparición.
Un ejemplo claro de esto es el caso de Isla de la Palmas en donde el laudo arbitral no aclara si la Isla estaba bajo soberanía española antes de que los holandeses comenzaran a ejercer el control sobre ella. El árbitro señalo la falta de protestas por parte de España frente a las actividades holandesas en la isla. Cuando hay pretensiones contradictorias se suele decidir a favor del Estado que pueda demostrar el mayor grado de control efectivo sobre el territorio de disputa. Akekurst, M. (Introducciones de Derecho Internacional Público). Pp. 228
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3.2.1 Formula Moderna

a. Adjudicación

Es la adquisición de la soberanía sobre un territorio por laudo arbitral u otro organismo competente de naturaleza internacional. Tratase aquí únicamente, de una atribución de territorio efectuada por vía arbitral o jurisdiccional.







"La adquisición, así definida, no presenta siempre los mismo caracteres. A veces, solo tiene un carácter declarativo y se limita a consagrar un titulo preexistente, pero otras, puede ser un modo de adquision de la soberanía en cuyo caso reviste un carácter atributivo. Asi ocurre en el arbitraje de limites, que se realiza directamente, a priori, o, con mas frecuencia, a titulo subsidiario y a posteriori para zanjar un conflicto de fronteras entre dos Estados". Rousseau, C.(Derecho Internacional Público).Pp.249.
Se puede ver claramente en la Adjudicación a Honduras, de los 4 Islotes (Cayos Bóbel, Media Luna, South Cay y Savannah). Por la Corte Interamericana de Justicia.

La Adjudicación a Honduras de cuatro islotes al norte del paralelo 15, dentro de aguas que, siguiendo la bisectriz fijada por la propia CIJ, debería haber quedado dentro de los espacios marinos de Nicaragua, merece una atención particular. Destaca el hecho de que la Corte desestimara los alegatos de Honduras, que afirmaban que tales islotes le pertenecían, desde la época colonial, a la provincia de Honduras y, en virtud del principio del uti possidetis iuris, le corresponderían por derecho.
La Corte, por tanto, decide adjudicar la soberanía de los islotes al país que presente mejores y más claros títulos de ejercicio efectivo de soberanía. La CIJ fija esa fecha en el año 2001.
Es decir, los actos que demostrarían cuál de los dos Estados había ejercido una soberanía más efectiva
A continuación, la Corte pasa a examinar las diferentes categorías de efectividad presentadas por las partes, a saber, el control legislativo y administrativo; la aplicación del Derecho Penal y del Derecho Civil; la reglamentación de la inmigración; la reglamentación de las actividades pesqueras; patrullajes navales; concesiones petroleras y trabajos públicos. De todas esas categorías, las CIJ admite que Honduras ha probado ejercicios efectivos de jurisdicción entre 1992 y 1999, en tanto Nicaragua no había aportado pruebas más contundentes. Entre los hechos aportados por Honduras están un operativo antidroga, en 1993; una nota sobre controles migratorios en los islotes, de 1999; patrullajes navales y permisos de trabajo otorgados también en 1999 o el uso de instalaciones presentes en South Cay, desde 1992. En definitiva, actos que, aunque esporádicos en el tiempo, llevan a la Corte a concluir “que las efectividades invocadas por Honduras establecen una intención y voluntad de actuar en calidad de soberano’ y constituyen una manifestación modesta, pero real, de autoridad sobre las cuatro islas”.
La sentencia de 8 de octubre de 2007 pone fin al mayor litigio que oponía a Honduras y Nicaragua. Resuelto el diferendo, debe ahora pasarse página, para dedicar los esfuerzos a un reto mayor y más difícil: alcanza la más plena y armónica integración centroamericana.
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  1. b. Negociación

Es parte de una cesión territorial, la negociación es un modo por el cual las partes interesadas resuelven el conflicto. Cualquier negociación de límites supone que uno de los Estados incrementa su territorio en detrimento de la otra parte. Aun cuando la delimitación pueda ser considerada “justa” siempre habrá algún incremento para alguno de los Estados en disputa.


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Frontera entre Venezuela y Brasil. Disponible en :
http://www.mipunto.com/venezuelavirtual/mapas/mapa_limites_int.html






Los límites entre Venezuela y Brasil se concretarón en el Tratado de Límites y navegación Fluvial el 5 de mayo de 1859, el cual estableció como Límite el divisor de Aguas , actualmente en vigencia. En este Tratado Brasil renuncia a favor de Venezuela todos los posibles derechos portugueses en las hoyas (cuencas) de los ríos Orinoco y Esequibo, y Venezuela renuncia a los posibles derechos espanoles en la Hoya del río Amanazonas excepto de una parte del río Negro cuyo curso fue dividido frente a la Isla de San José, proóxima a la Piedra del Cocuy.

3.2.2 Adquisición de Territorio en Regiones Polares.
La noción de regiones polares.
Esta última aplicación del principio de la contigüidad es la predominante en materia de adquisición de las regiones polares.
Cualquiera que sea el principio que se adopte para la delimitación geográfica de las regiones polares, teoría de los círculos polares (que se apoya en los limites astronómicos y geofísicos, y, concretamente, en los 66° 33´ de latitud), teoría del límite de los hielos flotantes (cuyo inconveniente estriba en que se trata de una línea variable en razón de la movilidad de los icebergs), teoría del índice botánico (que considera como factor determinante la desaparición de las especies vegetales), una cosa parece segura y es que el verdadero criterio distintivo coincide con la imposibilidad de una serie de circunstancias geofísicas (clima glacial, pobreza biológica, lejanía de las tierras) explica la imposibilidad de aplicar a las regiones polares las reglas habituales de adquisición de la soberanía territorial, es decir, la teoría de la efectividad. Rousseau, C. (Derecho Internacional Público) Pp. 254.Es necesario distinguir la zona ártica (cuenta marítima helada) de la antártica (tierra cubierta por hielo) porque la diversidad del medio físico determina una diferenciación en los métodos de reglamentación política.
3.2.3 Zona Ártica
La teoría de los sectores. En la región ártica se aplica la teoría de los sectores o de la zona de atracción. Formulada en 1907 por el senador canadiense Poirier y sistematizada por el jurista ruso Lakhtin, constituye un procedimiento de reparto territorial fundado sobre una base exclusivamente geográfica. Esta doctrina atribuye a cada estado poseedor de una zona litoral en el océano Glacial Ártico la soberanía de todas las tierras comprendidas en un triangulo que tenga por base dicho litoral, por vértice el Polo Norte y por los lados meridianos que pasan por los extremos este y oeste del litoral en cuestión. Se presume que las tierras y las islas no descubiertas aun pertenecen al territorio nacional del Estado Polar adyacente en cuya zona de atracción se encuentran. En esta teoría puede verse, a través de la fórmula del triangulo esférico, una aplicación extensiva del principio de contigüidad. Consecuencia interesante de esta concepción es que el Polo, vértice común de todos los triángulos, no es susceptible de apropiación exclusiva. Fundada esta doctrina en la ausencia de factores históricos y en la imposibilidad de una ocupación efectiva de la zona ártica, conduce a rechazar, simultáneamente, el titulo resultante del descubrimiento (por ejemplo, del descubrimiento aéreo) y el titulo de base histórica (derivado de una pretendida sucesión de Estados). Rousseau, C. (Derecho Internacional Público) Pp. 255
3.2.4 Zona Antártica
"Teorías contrapuestas. El gran alejamiento de las masas continentales, que distan de 3.600 a 7.000 kilómetros, así como la inexistencia de islas y bancos de hielo, hace difícil la extensión pura y simple de la teoría de los sectores a la zona antártica". Rousseau, C. (Derecho Internacional Público) Pp. 257


4. EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL EN MATERIA TERRIOTIAL (DERECHO DEL MAR)







Durante los siglos XVI y XVII, los estados formularon pretensiones extravagantes sobre amplias zonas marítimas, pero estas pretensiones fueron gradualmente abandonadas, y en el siglo XVIII se aceptó generalmente el principio de que la extensión del mar territorial debía ser igual al alcance del tiro de un cañón. Durante las guerras napoleónicas se estableció la práctica de fijar el mar territorial en tres millas náuticas (cada milla náutica mide 1.853metros). La regla de las tres millas ha sido usualmente entendida como una racionalización de la regla del tiro de cañón, pero parece más correcto pensar que se trataba de una nueva regla, que sustituía la anterior. Es todo caso, la discusión es puramente académica, pues nadie ha sugerido que la regla de las tres millas tuviera que ser automáticamente modificada para mantenerse a la par con los avances de la artillería.
Durante el siglo XIX, la regla de las tres millas fue aceptada por la mayor parte de los estados, aunque los escandinavos reclamaban cuatro millas de mar territorial, y España y Portugal seis. Durante el siglo XX se ha ido produciendo un abandono progresivo de la regla. En la Conferencia de Codificación Organizada para la Sociedad de Naciones de 1930, que no llegó a tener éxito, la mayoría de los estados apoyaban la regla de tres millas; en cambio, sólo 21 de los 86 participantes se declararon en su favor en la Conferencia de Ginebra sobre Derecho de Mar de 1958. En 1971, 27 estados, con inclusión de la mayor parte de las potencias marítimas, reclamaban tres millas , 4 pedían cuatro millas, 12 defendían las seis millas, 1 se proclamaba en favor de las diez millas, y 46 reclamaban las doce millas; solo diez estados, entre los cuales había seis hispanoamericanos y 4 de África Occidental, pedían más de 12 millas.
¿Cuáles son las razones que han impulsado a tantos estados a abandonar la regla de las tres millas? ¿Por qué ha resultado tan difícil llegar a un acuerdo sobre una nueva regla? Cabe responder a estas preguntas que la extensión del mar territorial ha hecho surgir conflictos de intereses entre varios grupos de estados y, sobre todo, entre las principales potencia marítimas y otros estados. El conflicto de intereses resulta patente en relación con los derechos de pesca. Las zonas marítimas próximas a las costas son particularmente ricas en peces, y las mejoras modernas en materia de técnicas de arrastre, combinadas con el desarrollo de los temas de refrigeración, han hecho posible que los buques pesqueros de un Estado puedan trabajar durante largos períodos de tiempo frente a las costas de estados muy lejanos. Los países ricos, con industrias pesqueras relativamente eficaces, como el Reino Unido, Estados Unidos y Japón, se muestran partidarios, en consecuencia, de un mar territorial reducido, mientras que los estados pobres, cuyas industrias pesqueras no pueden competir en pie de igualdad, tratan de ampliar su mar territorial para conseguir la exclusión de los buques de pesca extranjeros. Este es especialmente el caso de países que dependen económicamente de pesquerías locales. En algunos casos, existe también el peligro de que los recursos pesqueros lleguen a agotarse por una explotación excesiva de los mismos. Akekurst, M. (Introducción al Derecho Internacional Público) Pp 258-259.

4.1 El Derecho del Mar
Desde el punto de vista jurídico, el mar se divide en tres zonas diferenciadas, cada una de las cuales queda sujeta a reglas distintas. Contando desde tierrra, estas zonas son las siguientes:
1) Aguas Interiores










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Disponible en: http://www.google.com/search hl=es&q=aguas+interiores&rlz=1R2ADFA_esVE433&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.&biw=1259&bih=489&wrapid=tlif130711748121410&um=1&ie=UTF-8&tbm=isch&source=og&sa=N&tab=wi

2) Mar Territorial










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Disponible en:http://www.google.com/search?um=1&hl=es&rlz=1R2ADFA_esVE433&biw=1259&bih=450&tbm=isch&sa=1&q=mar+territorial&aq=f&aqi=&aql=&oq=

3) Alta Mar





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Disponible en: http://www.google.com/search?um=1&hl=es&rlz=1R2ADFA_esVE433&biw=1259&bih=450&tbm=isch&sa=1&q=alta+mar&aq=f&aqi=g10&aql=&oq=
En los últimos años, la situación se ha hecho mucho más compleja como consecuencia de la tendencia de los estados costeros a reclamar derechos limitados sobre zonas de alta mar adyacentes a su mar territorial (zonas contiguas como zonas de pesca reservada y plataforma continental).
El derecho del mar resultó codificado en gran manera por la Conferencia de Ginebra de 1958, que elaboró cuatro convenios en cuanto a la regulación del mar:

  • El Convenio sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua

  • El Convenio sobre la Altamar

  • El Convenio sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la Altamar

  • El Convenio sobre la Plataforma Continental. Hasta el 31 de diciembre de 1971 estos convenios habían sidos ratificados por 42, 49, 32 y 49 estados respectivamente. Los convenios codifican el Derecho consuetudinario, a excepción del Conevio sobre la Pesca y de disposiciones aisladas de los otros tres convenios. En consecuenciam aunque estos tratados sólo son obligatorios para los estados partes, la mayoría de sus disposiciones pueden ser utilizadas como prueba del Derecho consuetudinario incluso frente a estados que no sean partes en los mismos.

Y, posteriormente por el Convenio de la Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, 1982, resultando ser la más importante y profunda en cuanto a la regulación del Derecho del Mar. Dicho convenio añade otros aspectos aparte de los que la Conferencia de Ginebra establece. Como por ejemplo, la Zona Económica Exclusiva, Estrechos usados para la navegación internacional, Aguas Archipelágicas y Régimen de las Islas.
4.1.1 Conferencia De Ginebra, 1958:
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Convenio sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua

Mar Territorial
El Mar Territorial, también llamada aguas jurisdiccionales o aguas territoriales, se extiende hasta un número de millas variable desde las aguas interiores. La anchura del mar territorial constituye una sde las cuestiones más controvertidas en Derecho internacional, y antes de proceder a su estudio conviene examinar los derechos del Estado ribereno y de otros estados sobre el mar territorial. De este modo, podemos entender el conflicto de intereses que ha surgido entre los estados sobre la anchura de las aguas jurisdiccionales, pues son los intereses los que están en la base de las controversias jurídicas. Akekurst, M. (Introducción al Derecho Interncional Público) Pp. 255-256

El Derecho de Paso Inocente:
El Artículo 1 del Convenio de Ginebra sobre el Mar Territorial de 1958 establece que el estado ribereño ejerce soberanía sobre las aguas jurisdiccionales. Pero la soberanía del estado ribereño se encuentra sometida a una limitación muy importante, ya que los buques extranjeros gozan de un derecho de paso inocente a través del mar territorial.
El paso se considera inocente mientras no sea perjudicial para la paz, el orden o la seguridad del estado ribereño. Los barcos de pesca han de ajustarse a las reglamentaciones dictadas por el estado ribereño a fin de evitar que pesquen dentro del mar territorial, y los submarinos han de navegar en superficie y mostrar su bandera (artículo 14 del Convenio). El estado ribereño no debe dificultar el paso inocente, y está obligado a dar a conocer los peligros que, según su conocimiento amenacen a la navegación en el mar territorial (artículo 15). Puede impedir el paso que no sea inocente, y puede también suspender temporalmente, por razones de seguridad el paso por determinados lugares en su mar territorial, a condición de que no se trate de estrechosque se utilizan para la navegación internacional entre una parte de la alta mar y otra parte de alta mar, o el mar territorial de un estado extranjero” (artículo 16). No podrán imponerse gravámenes a los buques extranjeros sino por servicios determinados efectivamente prestados (artículo 18). En el Convenio de Ginebra, las reglas mencionadas en el párrafo anterior, con la excepción de la prohibición de exacciónde gravámenes, aparecen bajo la rúbrica (reglas aplicables a todos los buques), lo que parece incluir también a los buques de guerra, pero un cierto número de estados han formulado reservas al Convenio, por las que niegan el derecho de los buques de guerra al paso inocente.


Derechos de los Estados Ribereños sobre El Mar Territorial:

La soberanía del Estado Ribereño sobre el Mar Territorial incluye los siguientes derechos:
1) Derechos exclusivos de pesca y de explotación del fondo marino y del subsuelo del mar territorial.
2) Disfrute exclusivo del espacio aéreo sobre el mar territorial, pues, a diferencia de los buques las aeronaves extranjeras no tienen derecho al paso inocente.
3) Losbuques del Estado ribereño gozan del derecho exclusivo al transporte de mercancías y pasajeros de una parte a otra del Estado ribereño.
4) Si el Estado ribereño es neutral en tiempo de guerra, los estados beligerantes no pueden combatir ni capturar buques mercantes en el mar territorial del Estado ribereño.
5) El Estado ribereño puede adoptar reglamentaciones relativas a la navegación, sanidad, tarifas aduaneras e inmigración, a las que deben someterse los buques extranjeros.
6) El Estado ribereño goza de ciertas facultades de detención de buques mercantes que ejerciten el derecho de paso inocente, y sobre personas al borde de dichos buques.
Extensión del Mar Territorial:
La Convención de Ginebra de 1958 establece que todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas medidas a partir de la línea de base de las aguas interiores.
Línea a partir de la cual se mide la extensión del Mar Territorial:
La línea de base normal para la medición del mar territorial es la línea de baja mar, es decir, la línea de la costa que alcanza el mar en marea baja. Esta regla ha sido confirmada por el artículo 3 del Convenio de Ginebra del Mar Territorial de 1958.Ahora bienm cuando existen ciertas circunstancias geográficas, es permisible trazar líneas rectas sobre el mar en un mapa, de un saliente a otro, o de isla a isla, y medir el mar territorial a partir de estas rectas. El artículo 4 del Convenio de Ginebra dispone:1. En los lugares en que la costa tenga profundas aberturas y escotaduras o en los que haya una franja de isla a lo largo de la costa situadas en su proximidad inmediata, puede adoptarse como método para trazar la línea base desde la que ha de medirse el mar territorial el de las líneas de base recta que unos los puntos apropiados.2. El trazado de esas líneas de base no puede apartarse de una manera apreciable de la dirección general de la costas.4. Cuando el método de las líneas de base rectas sea aplicable según lo dispuesto en el párrafo 1, al trazar determiandas líneas de base podrán tenerse en cuenta los intereses económicos propios de la región de que se trate, cuya realidad e importancia estén claramente demostradas por un largo uso. Akekurst, M. (Introducción al Derecho Internacional Público) Pp.265
Zona Contigua:

Varios estados han reclamado, en distintos momentos históricos derechos limitados en zonas de alta mar adyacentes a su mar territorial, para fines muy diferentes. En el período entreguerras, el internacionalista francés Gidel formuló la teoría de la zona contigua, como medio de racionalizar la práctica contradictoria de los estados. Por aquellas fechas, el gobierno británico atacaba la noción de zona contigua como medio indirecto para la ampliación de su mar territorial, y la falta de acuerdo sobre la misma fue una de las razones principales del fracaso de la Conferencia de Codificación de la Sociedad de Naciones en 1930. Pero la oposición se ha esfumado desde entonces, y parece que el Derecho vigente se recoge en forma muy precisa por el Artículo 24 del Convenio de Ginebra sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua de 1958. Akekurst, M. (Introducción al Derecho Internacional Público) Pp 266-267.
El Artículo 24 del Convenio de Ginebra sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua de 1958 establece que la zona contigua no se puede extender más allá de 12 millas, contadas desde la línea de base desde donde se mide la anchura del mar territorial.
En una zona de alta mar contigua a su mar territorial, el Estado ribereño podrá adoptar las medidas de fiscalización necesarias para:
a. Evitar las infracciones a sus leyes de policía aduanera, fiscal, de inmigración y sanitaria que pudieran cometerse en su territorio o en su mar territorial.
b. Reprimir las infracciones de esas leyes, cometidas en su territorio o en su mar territorial.
Cuando las costas de dos Estados estén situadas frente a frente o sean adyacentes, salvo acuerdo contrario entre ambos Estados, ninguno de ellos podrá extender su zona contigua más allá de línea media cuyos puntos sean todos equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base que sirvan de punto de partida para medir la anchura del mar territorial de cada Estado.

Convenio sobre Alta Mar:
Como regla general, un buque en Alta mar está solo sujeto al Derecho Internacional y a las leyes del Estado del pabellón. Resulta, por ello, importante la determinación del Estado del pabellón, expresión que se utiliza para designar el Estado de la nacionalidad del buque, pues es la nacionalidad la que crea el derecho a enarbolar la bandera de un país y no a la inversa. La nacionalidad de los buques de guerra no plantea problema, pero no cabe decir lo mismo de los buques mercantes. Si dejamos a un lado las embarcaciones menores, la nacionalidad de los buques mercantes está determinada en casi todos los países por la matrícula, de modo que un buque tiene la nacionalidad francesa si ha sido matriculado en Francia. Las condiciones que un Estado impone para la matriculación pueden ser de índole muy diversa, y así, mientras que los países navieros tradicionales, como el Reino Unido, establecen requisitos muy estrictos sobre la nacionalidad del propietario, la nacionalidad de la tripulación o el lugar de construcción, otros estados están dispuestos a matricular prácticamente cualquier buque a cambio del pago de derechos, y este tipo de nacionalidad recibe el nombre de pabellón de conveniencia. Akekurst, M. (Introducción al Derecho Internacional Público) Pp.267.
Las zonas marítimas que no constituyen un mar territorial o aguas interiores de un estado pertenecen a la Alta mar, y pueden ser utilizadas libremente por los buques de todas las naciones. El Artículo 2 del Convenio de Ginebra sobre Alta Mar de 1958 declara que la libertad de la Alta Mar comprende, entre otras, la libertad de navegación, la libertad de pesca, la libertad de colocar cables y tuberías submarinas, y la libertad de volar sobre la Alta mar.
Como regla general, un buque en Alta mar está solo sujeto al Derecho Internacional y a las leyes del Estado del pabellón. Resulta, por ello, importante la determinación del Estado del pabellón, expresión que se utiliza para designar el Estado de la nacionalidad del buque, pues es la nacionalidad la que crea el derecho a enarbolar la bandera de un país y no a la inversa.
Artículo 3.
1. Para gozar de la libertad del mar en igualdad de condiciones con los Estados ribereños, los Estados sin litoral deberán tener libre acceso al mar. A tal fin, los Estados situados entre el mar y un Estado sin litoral garantizarán, de común acuerdo con este último y en conformidad con las Convenciones internacionales existentes:
a. Al Estado sin litoral, en condiciones de reciprocidad, el libre tránsito por su territorio.
b. Al los buques que enarbolen la bandera de este Estado, el mismo trato que a sus propios buques o a los buques de cualquier otro Estado, en cuanto a la entrada a los puertos marítimos y a su utilización.
2. Los Estados situados entre el mar y un Estado sin litoral reglamentarán, de acuerdo con éste, teniendo en cuenta los derechos del Estado ribereño o de tránsito y las particularidades del Estado sin litoral, todo lo relativo a la libertad de tránsito y a la igualdad de trato en los puertos, en cada de que tales Estados no sean ya partes en las Convenciones internacionales existentes.
Artículo 4.
Todos los Estados con litoral o sin él tienen el derecho de que naveguen en alta mar los buques que enarbolen su bandera.
Artículo 5.
1. Cada Estado establecerá los requisitos necesarios para conceder su nacionalidad a los buques, así como para que puedan ser inscritos en su territorio en un registro y tengan el derecho de enarbolar su bandera. Los buques poseen la nacionalidad del Estado cuya bandera están autorizados a enarbolar. Ha de existir una relación auténtica entre el Estado y el buque, en particular, el Estado ha de ejercer efectivamente su jurisdicción y su autoridad sobre los buques que enarbolen su pabellón en los aspectos administrativo, técnico y social.
2. Cada Estado expedirá, para los buques a los que haya concedido el derecho de enarbolar su pabellón los documentos procedentes.
Artículo 6.
1. Los buques navegarán con la bandera de un solo Estado y, salvo en los casos excepcionales previstos de un modo expreso en los Tratados internacionales o en los presentes artículos, estarán sometidos, en alta mar, a la jurisdicción exclusiva de dicho Estado. No se podrá efectuar ningún cambio de bandera durante un viaje ni en una escala, excepto como resultado de un cambio efectivo de la propiedad o en el registro.
2. El buque que navegue bajo las banderas de dos o más Estados, utilizándolas a su conveniencia, no podrá ampararse en ninguna de esas nacionalidades frente a un tercer Estado y podrá ser considerado como buque sin nacionalidad.Convenio sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la Alta Mar:
En cuanto al Convenio sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la Altamar, “su característica principal es el que proporciona un procedimiento para la negociación de acuerdos más detallados. Se han concluido muchos acuerdos locales de conservación, antes y después de 1958, y en ellos se establecen períodos de veda, prohibiciones de pesca en zonas de desove o cría, prohibiciones de artes de pesca con mallas muy estrechas (para impedir la captura de crías), la imposición de límites al total de capturas, la fijación de cuotas nacionales y la introducción de otras medidas de conservación de la pesa. El Convenio de Ginebra parece haber ejercido escasa influencia en este proceso, probablemente por su falta de realismo político”.
Convenio sobre la Plataforma Continental:
Artículo 1.
Para los efectos de estos artículos, la expresión "plataforma continental" designa:
a. El lecho del mar y el subsuelo de las zonas submarinas adyacentes a las costas pero situadas fuera de zona de mar territorial, hasta una profundidad de 200 metros, o más allá de este límite, hasta donde la profundidad de las aguas suprayacentes permita la explotación de los recursos naturales de dichas zonas
b. El lecho del mar y el subsuelo de las regiones submarinas análogas, adyacentes a las costas de islas.
Artículo 2.
1. El Estado ribereño ejerce derecho de soberanía sobre la plataforma continental a los efectos de su exploración y de la explotación de sus recursos naturales.
2. Los derechos a que se refiere el párrafo 1 de este artículo son exclusivos en el sentido de que, si el Estado ribereño no explora la plataforma continental o no explota los recursos naturales de ésta, nadie podrá emprender estas actividades o reivindicar la plataforma continental sin expreso consentimiento de dicho Estado.
Artículo 3.
Los derechos del Estado ribereño sobre la plataforma continental no afectan al régimen de las aguas suprayacentes como alta mar, ni al del espacio aéreo situado sobre dichas aguas.
Artículo 5.
La exploración de la plataforma continental y la explotación de sus recursos naturales no deben causar un entorpecimiento injustificado de la navegación, la pesca o la conservación de los recursos vivos del mar, ni entorpecer las investigaciones oceanográficas fundamentales y otras investigaciones científicas que se realicen con intención de publicar los resultados.
4.1.2 Convenio De Las Naciones Unidas Sobre El Derecho Del Mar o Montego Bay, 1982:
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Realizado por: Guzmán, Claudia - Salas, María Gabriela


zona-maritima-convemar.jpg
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Los Estados Partes en esta Convención.

Inspirados por el deseo de solucionar con espíritu de comprensión y cooperación mutuas todas las cuestiones relativas al derecho del mar y conscientes del significado histórico de esta Convención como contribución importante al mantenimiento de la paz y la justicia y al progreso para todos los pueblos del mundo.
Observando que los acontecimientos ocurridos desde las conferencias de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar celebradas en Ginebra en 1958 y 1960 han acentuado la necesidad de una nueva convención sobre el derecho del mar que sea generalmente aceptable,
Conscientes de que los problemas de los espacios marinos están estrechamente relacionados entre sí y han de considerarse en su conjunto.
Reconociendo la conveniencia de establecer por medio de esta Convención, con el debido respeto de la soberanía de todos los Estados, un orden jurídico para los mares y océanos que facilite la comunicación internacional y promueva los usos con fines pacíficos de los mares y océanos, la utilización equitativa y eficiente de sus recursos, el estudio, la protección y la preservación del medio marino y la conservación de sus recursos vivos,
Teniendo presente que el logro de esos objetivos contribuirá a la realización de un orden económico internacional justo y equitativo que tenga en cuenta los intereses y necesidades de toda la humanidad y, en particular, los intereses y necesidades especiales de los países en desarrollo, sean ribereños o sin litoral,
Deseando desarrollar mediante esta Convención los principios incorporados en la resolución 2749 (XXV), de 17 de diciembre de 1970, en la cual la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró solemnemente, entre otras cosas, que la zona de los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo fuera de los límites de la jurisdicción nacional, así como sus recursos, son patrimonio común de la humanidad, cuya exploración y explotación se realizará en beneficio de toda la humanidad, independientemente de la situación geográfica de los Estados,
Convencidos de que el desarrollo progresivo y la codificación del derecho del mar logrados en esta Convención contribuirán al fortalecimiento de la paz, la seguridad, la cooperación y las relaciones de amistad entre todas las naciones, de conformidad con los principios de la justicia y la igualdad de derechos, y promoverán el progreso económico y social de todos los pueblos del mundo, de conformidad con los propósitos y principios de las Naciones Unidas, enunciados en su Carta.

SECCION 1. DISPOSICIONES GENERALES. Art. 2
1. Régimen jurídico del mar territorial, del espacio aéreo situado sobre el mar territorial y de su lecho y subsuelo

2. La soberanía del Estado ribereño se extiende más allá de su territorio de sus aguas interiores y, en el caso del Estado archipelágico, de sus aguas archipelágicas, a la franja de mar adyacente designada con el nombre de mar territorial.

3. Esta soberanía se extiende al espacio aéreo sobre el mar territorial, como al lecho y al subsuelo de ese mar.

4. La soberanía sobre el mar territorial se ejerce con arreglo a esta Convención y otras normas de derecho internacional.

SECCION 2. LIMITES DEL MAR TERRITORIALArt. 3
Anchura del mar territorial
Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas medidas a partir de líneas de base determinadas de conformidad con esta Convención.

Art. 4 Límite exterior del mar territorial

El límite exterior del mar territorial es la línea cada uno de cuyos puntos está, del punto más próximo de la línea de base, a una distancia igual a la anchura del mar territorial.

Art. 5 Línea de base normal

Salvo disposición en contrario de esta Convención, la línea de base normal para medir la anchura del mar territorial es la línea de bajamar a lo largo de la costa, tal como aparece marcada mediante el signo apropiado en cartas a gran escala reconocidas oficialmente por el Estado ribereño.

Art. 6 Arrecifes
En el caso de islas situadas en atolones o de islas bordeadas por arrecifes, la línea de base para medir la anchura del mar territorial es la línea de bajamar del lado del arrecife que da al mar, tal como aparece marcada mediante el signo apropiado en cartas reconocidas oficialmente por el Estado ribereño.

Art. 7 Líneas de base rectas

1. En los lugares en que la costa tenga profundas aberturas y escotaduras o en los que haya una franja de islas a lo largo de la costa situada en su proximidad inmediata, puede adoptarse, como método para trazar la línea de base desde la que ha de medirse el mar territorial, el de líneas de base rectas que unan los puntos apropiados.

2. En los casos en que, por la existencia de un delta y de otros accidentes naturales, la línea de la costa sea muy inestable, los puntos apropiados pueden elegirse a lo largo de la línea de bajamar más alejada mar afuera y, aunque la línea de bajamar retroceda ulteriormente, las líneas de base rectas seguirán en vigor hasta que las modifique el Estado ribereño de conformidad con esta Convención.

3. El trazado de las líneas de base rectas no debe apartarse de una manera apreciable de la dirección general de la costa, y las zonas de mar situadas del lado de tierra de esas líneas han de estar suficientemente vinculadas al dominio terrestre para estar sometidas al régimen de las aguas interiores.

4. Las líneas de base recta no se trazarán hacia ni desde elevaciones que emerjan en bajamar, a menos que se hayan construido sobre ellas faros o instalaciones análogas que se encuentren constantemente sobre el nivel del agua, o que el trazado de líneas de base hacia o desde elevaciones que emerjan en bajamar haya sido objeto de un reconocimiento internacional general.

5. Cuando el método de líneas de base rectas sea aplicable según el párrafo 1, al trazar determinadas líneas de base podrán tenerse en cuenta los intereses económicos propios de la región de que se trate cuya realidad e importancia estén claramente demostradas por un uso prolongado.

6. El sistema de líneas de base rectas no puede ser aplicada por un Estado de forma que aísle el mar territorial de otro Estado de la alta mar o de una zona económica exclusiva.

Art. 8 Aguas interiores

1. Salvo lo dispuesto en la Parte IV, las aguas situadas en el interior de la línea de base del mar territorial forman parte de las aguas interiores del Estado.

2. Cuando el trazado de una línea de base recta, de conformidad con el método establecido en el artículo 7, produzca el efecto de encerrar como aguas interiores aguas que anteriormente no se consideraban como tales, existirá en esas aguas un derecho de paso inocente, tal como se establece en esta Convención.

Art. 9 Desembocadura de los ríos

Si un río desemboca directamente en el mar, la línea de base será una línea recta trazada a través de la desembocadura entre los puntos de la línea de bajamar de sus orillas.

Art. 10 Bahías

1. Este artículo se refiere únicamente a las bahías cuyas costas pertenecen a un solo Estado.

2. Para los efectos de esta Convención, una bahía es toda escotadura bien determinada cuya penetración tierra adentro, en relación con la anchura de su boca es tal que contiene aguas cercadas por la costa y constituye algo más que una simple inflexión de ésta. Sin embargo, la escotadura no se considerará una bahía si su superficie no es igual o superior a la de un semicírculo que tenga por diámetro la boca de dicha escotadura.

3. Para los efectos de su medición, la superficie de una escotadura es la comprendida entre la línea de bajamar que sigue la costa de la escotadura y una línea que una las líneas de bajamar de sus puntos naturales de entrada. Cuando, debido a la existencia de islas, una escotadura tenga más de una entrada, el semicírculo se trazará tomando como diámetro la suma de las longitudes de las líneas que cierran todas las entradas. La superficie de las islas situadas dentro de una escotadura se considerará comprendida en la superficie total de ésta.

4. Si la distancia entre las líneas de baja mar de los puntos naturales de entrada de una bahía no excede de 24 millas marinas, se podrá trazar una línea de demarcación entre las dos líneas de bajamar y las aguas que queden así encerradas serán consideradas aguas interiores.

5. Cuando la distancia entre las líneas de bajamar de los puntos naturales de entrada de una bahía exceda de 24 millas marinas, se trazará dentro de la bahía una línea de base recta de 24 millas marinas de manera que encierre la mayor superficie de agua que sea posible con una línea de esa longitud.

6. Las disposiciones anteriores no se aplican a las bahías llamadas "históricas", ni tampoco en los casos en que se aplique el sistema de las líneas base rectas previsto en el artículo 7.

Art. 11 Puertos

Para los efectos de la delimitación del mar territorial, las construcciones portuarias permanentes más alejadas de la costa que formen parte integrante del sistema portuario se consideran parte de ésta. Las instalaciones costa afuera y las islas artificiales no se considerarán construcciones portuarias permanentes.

Art. 12 Radas

Las radas utilizadas normalmente para la carga, descarga y fondeo de buques, que de otro modo estarían situadas en todo o en parte fuera del trazado general del límite exterior del mar territorial, están comprendidas en el mar territorial.

Art. 13 Elevaciones en bajamar

1. Una elevación que emerge en bajamar es una extensión natural de tierra rodeada de agua que se encuentra sobre el nivel de ésta en la bajamar, pero queda sumergida en la pleamar. Cuando una elevación que emerge en bajamar esté total o parcialmente a una distancia del continente o de una isla que no exceda de la anchura del mar territorial, la línea de bajamar de esta elevación podrá ser utilizada como línea de base para medir la anchura del mar territorial.

2. Cuando una elevación que emerge en bajamar esté situada en su totalidad a una distancia del continente o de una isla que exceda de la anchura del mar territorial, no tendrá mar territorial propio.

Art. 14 Combinación de métodos para determinar las líneas de base

El Estado ribereño podrá determinar las líneas de base combinando cualesquiera de los métodos establecidos en los artículos precedentes, según las circunstancias.

Art. 15 Delimitación del mar territorial entre Estados con costas adyacentes o situadas frente a frente

Cuando las costas de dos Estados sean adyacentes o se hallen situadas frente a frente, ninguno de dichos Estados tendrá derecho, salvo acuerdo en contrario, a extender su mar territorial más allá de una línea media cuyos puntos sean equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mida la anchura del mar territorial de cada uno de esos Estados. No obstante, esta disposición no será aplicable cuando, por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales, sea necesario delimitar el mar territorial de ambos Estados en otra forma.

SECCION 3. PASO INOCENTE POR EL MAR TERRITORIAL

SUBSECCION A. NORMAS APLICABLES A TODOS LOS BUQUES

Art. 17 Derecho de paso inocente
Con sujeción a esta Convención los buques de todos los Estados, sean ribereños o sin litoral, gozan del derecho de paso inocente a través del mar territorial.

Art. 18 Significado de paso
Se entiende por paso el hecha de navegar por el mar territorial con el fin de:
a) Atravesar dicho mar sin penetrar en las aguas interiores ni hacer escala en una rada o una instalación portuaria fuera de las aguas interiores; o
b) Dirigirse hacia las aguas interiores o salir de ellas, o hacer escala en una de esas radas o instalaciones portuarias o salir de ella.
2. El paso será rápido e interrumpido. No obstante, el paso comprende la detención y el fondeo, pero sólo en la medida en que constituyan incidentes normales de la navegación o sean impuestos al buque por fuerza mayor o dificultad grave o se realicen con el fin de prestar auxilio a personas, buques o aeronaves en peligro o en dificultad grave.

Art. 19 Significado de paso inocente
1. El paso es inocente mientras no sea perjudicial para la paz, el buen orden o la seguridad del Estado ribereño. Ese paso se efectuará con arreglo a esta Convención y otras normas de derecho internacional.
2. Se considerará que el paso de un buque extranjero es perjudicial para la paz, el buen orden o la seguridad del Estado ribereño si ese buque realiza, en el mar territorial, alguna de las actividades que se indican a continuación:
a) Cualquier amenaza o uso de la fuerza contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política del Estado ribereño o que de cualquier otra forma viole los principios de derecho internacional incorporados en la Carta de las Naciones Unidas;


b) Cualquier ejercicio o práctica con armas de cualquier clase;


c) Cualquier acto destinado a obtener información en perjuicio de la defensa o la seguridad del Estado ribereño;


d) Cualquier acto de propaganda destinado a atentar contra la defensa o la seguridad del Estado ribereño;
e) El lanzamiento, recepción o embarque de aeronaves;


f) El lanzamiento, recepción o embarque de dispositivos militares;


g) El embarco o desembarco de cualquier producto, moneda o persona, en contravención de las leyes y reglamentos aduaneros, fiscales de inmigración o sanitarios del Estado ribereño;


h) Cualquier acto de contaminación intencional y grave contrario a esta Convención;

i) Cualesquiera actividades de pesca;


j) La realización de actividades de investigación o levantamientos hidrográficos;




k) Cualquier acto dirigido a perturbar los sistemas de comunicaciones o cualesquiera otros servicios o instalaciones del Estado ribereño;



l) Cualesquiera otras actividades que no estén directamente relacionadas con el paso.

Art. 20 Submarinos y otros vehículos sumergibles
En el mar territorial, los submarinos y cualesquiera otros vehículos sumergibles deberán navegar en la superficie y enarbolar su pabellón.

La Zona Económica Exclusiva:
Artículo 55.
La Zona Económica Exclusiva es un área situada más allá del mar territorial y adyacente a éste, sujeta al régimen jurídico especifico establecido en esta parte, de acuerdo con el cual los derechos y la jurisdicción del Estado ribereño y los derechos y libertades de los demás Estados se rigen por las disposiciones pertinentes de la presente Convención.
En la zona económica exclusiva, el Estado ribereño tiene:Derechos de soberanía para los fines de exploración y explotación, conservación y administración de los recursos naturales, tanto vivos como no vivos de las aguas suprayacentes al lecho y del lecho y el subsuelo del mar, y con respecto a otras actividades con miras a la exploración y explotación económica de la zona, tal como la producción de energía derivada del agua de las corrientes y de los vientos. Jurisdicción, con arreglo a las disposiciones pertinentes de la Convención, con respecto a: El establecimiento y la utilización de islas artificiales, instalaciones y estructuras. La investigación científica marina. La protección y preservación del medio marino. Otros derechos y deberes previstos en la misma Convención.La zona económica exclusiva no puede extenderse más allá de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial.Estrechos utilizados para la navegación internacional:
PARTE III ESTRECHOS UTILIZADOS PARA LA NAVEGACION INTERNACIONAL

SECCION 1. DISPOSICIONES GENERALES

Art. 34 Condición jurídica de las aguas que forman estrechos utilizados para la navegación internacional
1. El régimen de paso por los estrechos utilizados para la navegación internacional establecido en esta Parte no afectará en otros aspectos a la condición jurídica de las aguas que forman tales estrechos ni al ejercicio por los Estados ribereños del estrecho de su soberanía o jurisdicción sobre tales aguas, su lecho y su subsuelo y el espacio aéreo situado sobre ellas.
2. La soberanía o jurisdicción de los Estados ribereños del estrecho se ejercerá con arreglo a esta Parte y a otras normas de derecho internacional.

Art. 35 Ámbito de aplicación de esta Parte
Ninguna de las disposiciones de esta Parte afectará a:
a) Área alguna de las aguas interiores situadas dentro de un estrecho, excepto cuando el trazado de una línea de base recta de conformidad con el método establecido en el artículo 7 produzca el efecto de encerrar como aguas interiores aguas que anteriormente no se consideraban tales;
b) La condición jurídica de zona económica exclusiva o de alta mar de las aguas situadas más allá del mar territorial de los Estados ribereños de un estrecho; o
c) El régimen jurídico de los estrechos en los cuales el paso esté regulado total o parcialmente por convenciones internacionales de larga data y aún vigentes que se refieran específicamente a tales estrechos.

Art. 36 Rutas de alta mar o rutas que atraviesen una zona económica exclusiva que pasen a través de un estrecho utilizado para la navegación internacional
Esta Parte no se aplicará a un estrecho utilizado para la navegación internacional si por ese estrecho pasa una ruta de alta mar o que atraviese una zona económica exclusiva, igualmente en lo que respecta a características hidrográficas y de navegación; en tales rutas se aplicarán las otras partes pertinentes de la Convención, incluidas las disposiciones relativas a la libertad de navegación y sobrevuelo.

SECCION 2. PASO EN TRANSITO

Art. 37 Alcance de esta sección
Esta sección se aplica a los estrechos utilizados para la navegación internacional entre una parte de la alta mar o de una zona económica exclusiva y otra parte de la alta mar o de una zona económica exclusiva.

Art. 38 Derecho de paso en tránsito
1. En los estrechos a que se refiere el artículo 37, todos los buques y aeronaves gozarán del derecho de paso en tránsito, que no será obstaculizado; no obstante, no regirá ese derecho cuando el estrechó esté formado por una isla de un Estado ribereño de ese estrecho y su territorio continental, y del otro lado de la isla exista una ruta de alta mar o que atraviese una zona económica exclusiva, igualmente conveniente en lo que respecta a sus características hidrográficas y de navegación.
2. Se entenderá por paso en tránsito el ejercicio, de conformidad con esta parte, de la libertad de navegación y sobrevuelo exclusivamente para los fines del tránsito rápido e ininterrumpido por el estrecho entre una parte de la alta mar o de una zona económica exclusiva y otra parte de la alta mar o de una zona económica exclusiva. Sin embargo, el requisito de tránsito rápido e ininterrumpido no impedirá el paso por el estrecho para entrar en un Estado ribereño del estrecho, para salir de dicho Estado o para regresar de él, con sujeción a las condiciones que regulen la entrada a ese Estado.
3. Toda actividad que no constituya un ejercicio del derecho de paso en tránsito por un estrecho quedará sujeta a las demás disposiciones aplicables de esta Convención.

Art. 39 Obligaciones de los buques y aeronaves durante el paso en tránsito
1. Al ejercer el derecho de paso en tránsito, los buques y aeronaves:
a) Avanzarán sin demora por o sobre el estrecho;
b) Se abstendrán de toda amenaza o uso de la fuerza contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de los Estados ribereños del estrecho o que en cualquier otra forma viole los principios de derecho internacional incorporados en la Carta de las Naciones Unidas;
c) Se abstendrán de toda actividad que no esté relacionada con sus modalidades normales de tránsito rápido e ininterrumpido, salvo que resulte necesaria por fuerza mayor o por dificultad grave;
d) Cumplirán las demás disposiciones pertinentes de esta Parte.
2. Durante su paso en tránsito, los buques cumplirán:
a) Los reglamentos, procedimientos y prácticas internacionales de seguridad en el mar generalmente aceptados, incluido el Reglamento Internacional para prevenir los abordajes;
b) Los reglamentos, procedimientos y prácticas internacionales generalmente aceptados para la prevención, reducción y control de la contaminación causada por buques.
3. Durante su paso en tránsito, las aeronaves:
a) Observarán el Reglamento del Aire establecido por la Organización de Aviación Civil Internacional aplicable a las aeronaves civiles; las aeronaves del Estado cumplirán normalmente tales medidas de seguridad y en todo momento opera teniendo debidamente en cuenta la seguridad de la navegación:
b) Mantendrán sintonizada en todo momento la radiofrequencia asignada por autoridad competente de control del tráfico aéreo designada internacionalmente, la correspondiente radiofrequencia de socorro internacional.
Artículo 34.
Condición jurídica de las aguas que forman estrechos utilizados para la navegación internacional: el régimen de paso por los estrechos utilizados para la navegación internacional establecido en esta parte no afectará en otros aspectos a la condición jurídica de las aguas que forman tales estrechos ni al ejercicio por los Estados ribereños del estrecho de su soberanía o jurisdicción sobre tales aguas, su lecho y subsuelo y el espacio aéreo situado sobre ellas.
Artículo 36.
Rutas de alta mar o rutas que atraviesan una Z.E.E. que pasen a través de un estrecho utilizado para la navegación internacional. Esta parte no se aplicará a un estrecho utilizado para la navegación internacional si por ese estrecho pasa una ruta de alta mar o que atraviese una Z.E.E, igualmente conveniente en lo que respecta a características hidrográficas y de navegación; en tales rutas se aplicarán las otras partes pertinentes de la Convención, incluidas las disposiciones relativas a la libertad de navegación y sobrevuelo.


Las Aguas Archipelágicas:

PARTE IV ESTADOS ARCHIPELAGICOS



Art. 46 Términos empleados
Para los efectos de esta Convención:
a) Por "Estado archipelágico" se entiende un Estado constituido totalmente por uno o varios archipiélagos y que podrá incluir otras islas;
b) Por "archipiélago" se entiende un grupo de islas, incluidas partes de islas, las aguas que las conectan y otros elementos naturales, que estén tan estrechamente relacionados entre sí que tales islas, aguas y elementos naturales formen una entidad geográfica, económica y política intrínseca o que históricamente hayan sido considerados como tal.
Art. 47 Líneas de base archipelágicas
1. Los Estados archipelágicos podrán trazar líneas de base archipelágicas rectas que unan los puntos extremos de las islas y los arrecifes emergentes más alejados del archipiélago, a condición de que dentro de tales líneas de base queden comprendidas las principales islas y un área en la que la relación entre la superficie marítima y la superficie terrestre, incluidos los atolones, sea entre 1 a 1 y 9 a 1.
2. La longitud de tales líneas de base no excederá de 100 millas marinas; no obstante, hasta un 3% del número total de líneas de base que encierren un archipiélago podrá exceder de esa longitud, hasta un máximo de 125 millas marinas.
3. El trazado de tales líneas de base no se desviará apreciablemente de la configuración general del archipiélago.
4. Tales líneas de base no se trazarán hacia elevaciones que emerjan en bajamar, ni a partir de éstas, a menos que se hayan construido en ellas faros o instalaciones análogas que estén permanentemente sobre el nivel del mar, o que la elevación que emerja en bajamar esté situada total o parcialmente a una distancia de la isla más próxima que no exceda de la anchura del mar territorial.
5. Los Estados archipelágicos no aplicarán el sistema de tales líneas de base de forma que aísle de la alta mar o de la zona económica exclusiva el mar territorial de otro Estado.
6. Si una parte de las aguas archipelágicas de un Estado archipelágico estuviere situada entre dos partes de un Estado vecino inmediatamente adyacente, se mantendrán y respetarán los derechos existentes y cualesquiera otros intereses legítimos que este último Estado haya ejercido tradicionalmente en tales aguas y todos los derechos estipulados en acuerdos entre ambos Estados.
7. A los efectos de calcular la relación entre agua y tierra a que se refiere el párrafo 1, las superficies terrestres podrán incluir aguas situadas en el interior de las cadenas de arrecifes de islas y atolones, incluida la parte acantilada de una plataforma oceánica que esté encerrada o casi encerrada por una cadena de islas calcáreas y de arrecifes emergentes situados en el perímetro de la plataforma.
8. Las líneas de base trazadas de conformidad con este artículo figurarán en cartas a escala o escalas adecuadas para precisar su ubicación. Esas cartas podrán ser sustituidas por listas de coordenadas geográficas de puntos en cada una de las cuales se indique específicamente el datum geodésico.
9. Los Estados archipelágicos darán la debida publicidad a tales cartas o listas de coordenadas geográficas y depositarán un ejemplar de cada una de ellas en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.
Art. 48 Medición de la anchura del mar territorial, de la zona contigua, de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental
La anchura del mar territorial, de la zona contigua, de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental se medirá a partir de las línea de base archipelágicas trazadas de conformidad con el artículo 47.
Art. 49 Condición jurídica de las aguas archipelágicas, del espacio aéreo sobre las aguas archipelágicas y de su lecho y subsuelo
1. La soberanía de un Estado archipelágico se extiende a las aguas encerradas por las líneas de base archipelágicas trazadas de conformidad con el artículo 47, denominadas aguas archipelágicas, independientemente de su profundidad o su distancia de la costa.
2. Esa soberanía se extiende al espacio aéreo situado sobre las aguas archipelágicas, así como al lecho y subsuelo de esas aguas y a los recursos contenidos en ellos.
3. Esa soberanía se ejerce con sujeción a las disposiciones de esta Parte.
4. El régimen de paso por las vías marítimas archipelágicas establecido en esta Parte no afectará en otros aspectos a la condición jurídica de las aguas archipelágicas, incluidas las vías marítimas, ni al ejercicio por el Estado archipelágico de su soberanía sobre esas aguas, su lecho y subsuelo, el espacio aéreo situado sobre esas aguas y los recursos contenidos en ellos.
Art. 50 Delimitación de las aguas interiores
Dentro de sus aguas archipelágicas, el Estado archipelágico podrá trazar líneas de cierre para la delimitación de las aguas interiores de conformidad con los artículos 9, 10 y 11.
Art. 51 Acuerdos existentes, derechos de pesca tradicionales y cables submarinos existentes
1. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 49, los Estados archipelágicos, respetarán los acuerdos existentes con otros Estados y reconocerán los derechos de pesca tradicionales y otras actividades legítimas de los Estados vecinos inmediatamente adyacentes en ciertas áreas situadas en las aguas archipelágicas. Las modalidades y condiciones para el ejercicio de tales derechos y actividades, incluidos su naturaleza, su alcance y las áreas en que se apliquen, serán reguladas por acuerdos bilaterales entre los Estados interesados, a petición de cualesquiera de ellos. Tales derechos no podrán ser transferidos a terceros Estados o a sus nacionales, ni compartidos con ellos.
2. Los Estados archipelágicos, respetarán los cables submarinos existentes que hayan sido tendidos por otros Estados y que pasen por sus aguas sin aterrar. Los Estados archipelágicos, permitirán el mantenimiento y el reemplazo de dichos cables una vez recibida la debida notificación de su ubicación y de la intención de repararlos o reemplazarlos.
Art. 52 Derecho de paso inocente
1. Con sujeción a lo dispuesto en el artículo 53, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 50, los buques de todos los Estados gozan del derecho de paso inocente a través de las aguas archipelágicas, de conformidad con la sección 3 de la Parte II.
2. Los Estados archipelágicos podrán, sin discriminar de hecho o de derecho entre buques extranjeros, suspender temporalmente en determinadas áreas de sus aguas archipelágicas el paso inocente de buques extranjeros, si dicha suspensión fuere indispensable para la protección de su seguridad. Tal suspensión sólo tendrá efecto después de publicada en debida forma.
Art. 53 Derecho de paso por las vías marítimas archipelágicas
1. Los Estados archipelágicos podrán designar vías marítimas y rutas aéreas sobre ellas adecuadas para el paso ininterrumpido y rápido de buques y aeronaves extranjeros por o sobre sus aguas archipelágicas y el mar territorial adyacente.
2. Todos los buques y aeronaves gozan del derecho de paso por las vías marítimas archipelágicas, en tales vías marítimas y rutas aéreas.
3. Por "paso por las vías marítimas archipelágicas" se entiende el ejercicio, de conformidad con esta Convención, de los derechos de navegación y de sobrevuelo en el modo normal, exclusivamente para los fines de tránsito ininterrumpido, rápido y sin trabas entre una parte de la altamar o de una zona económica exclusiva y otra parte de la altamar o de una zona económica exclusiva.
4. Tales vías marítimas y rutas aéreas atravesarán las aguas archipelágicas y el mar territorial adyacente e incluirán todas las rutas normales de paso utilizadas como tales en la navegación o sobrevuelo internacionales a través de las aguas archipelágicas o sobre ellas y dentro de tales rutas, en lo que se refiere a los buques, todos los canales normales de navegación, con la salvedad de que no será necesaria la duplicación de rutas de conveniencia similar entre los mismos puntos de entrada y salida.
5. Tales vías marítimas y rutas aérea serán definidas mediante una serie de líneas axiales continuas desde los puntos de entrada de las rutas de paso hasta los puntos de salida. En su paso por las vías marítimas archipelágicas, los buques y las aeronaves no se apartarán más de 25 millas marinas hacia uno u otro lado de tales líneas axiales, con la salvedad de que dichos buques y aeronaves no navegarán a una distancia de la costa inferior al 10% de la distancia entre los puntos más cercanos situados en islas que bordeen la vía marítima.
6. Los Estados archipelágicos que designen vías marítimas con arreglo a este artículo podrán también establecer dispositivos de separación del tráfico para el paso seguro de buques por canales estrechos en tales vías marítimas.
7. Los Estados archipelágicos podrán cuando lo requieran las circunstancias y después de haber dado la debida publicidad, sustituir por otras vías marítimas o dispositivos de separación del tráfico que hayan designado o establecido previamente.
8. Tales vías marítimas y dispositivos de separación del tráfico se ajustarán a las reglamentaciones internacionales generalmente aceptadas.
9. Al designar o sustituir vías marítimas o establecer o sustituir dispositivos de separación del tráfico, el Estado archipelágico someterá las propuestas a la organización internacional competente para su adopción. La organización sólo podrá adoptar las vías marítimas y los dispositivos de separación del tráfico convenidos con el Estado archipelágico, después de lo cual el Estado archipelágico podrá designarlos, establecerlos o sustituirlos.
10. Los Estados archipelágicos indicarán claramente los ejes de las vías marítimas y los dispositivos de separación del tráfico designados o establecidos por ellos en cartas a las que se dará la debida publicidad.
11. Durante el paso por las vías marítimas archipelágicas, los buques respetarán las vías marítimas y los dispositivos de separación del tráfico aplicables, establecidos de conformidad con este artículo.
12. Si un Estado archipelágico no designare vías marítimas o rutas aéreas, el derecho de paso por vías marítimas archipelágicas podrá ser ejercido a través de las rutas utilizadas normalmente para la navegación internacional.
Art. 54 Deberes de los buques y aeronaves durante su paso, actividades de investigación y estudio, deberes del Estado archipelágico y leyes y reglamentos del Estado archipelágico relativos al paso por las vías marítimas archipelágicas.
Los artículos 39, 40, 42 y 44 se aplican, mutatis mutandis, al paso por las vías marítimas archipelágicas.



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PARTE VI PLATAFORMA CONTINENTAL
Art. 76 Definición de la plataforma continental
1. La plataforma continental de un Estado ribereño comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial y a todo lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen continental, o bien hasta una distancia de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, en los casos en fue el borde exterior del margen continental no llegue a esa distancia.
2. La plataforma continental de un Estado ribereño no se extenderá más allá de los límites previstos en los párrafos 4 a 6.
3. El margen continental comprende la prolongación sumergida de la masa continental del Estado ribereño y está constituido por el lecho y el subsuelo de la plataforma, el talud y la emersión continental. No comprende el fondo oceánico profundo con sus crestas oceánicas ni su subsuelo.
4. Para los efectos de esta Convención, el Estado ribereño establecerá el borde exterior del margen continental, dondequiera que el margen se extienda más allá de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, mediante:
i) Una línea trazada, de conformidad con el párrafo 7, en relación con los puntos fijos más alejados en cada uno de los cuales el espesor de las rocas sedimentarias sea por lo menos el 1% de la distancia más corta entre ese punto y el pie del talud continental; o
ii) Una línea trazada, de conformidad con el párrafo 7, en relación con puntos fijos situados a no más de 60 millas marinas del pie del talud continental;
b) Salvo prueba en contrario, el pie del talud continental se determinará como el punto de máximo cambio de gradiente en su base.
5. Los puntos fijos que constituyen la línea del límite exterior de la plataforma continental en el lecho del mar, trazada de conformidad con los incisos i) y ii) del apartado a) del párrafo 4, deberán estar situados a una distancia que no exceda de 350 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial o de 100 millas marinas contadas desde la isobata de 2.500 metros, que es una línea que une profundidades de 2.500 metros.
6. No obstante lo dispuesto en el párrafo 5, en las crestas submarinas el límite exterior de la plataforma continental no excederá de 350 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial. Este párrafo no se aplica a elevaciones submarinas que sean componentes naturales del margen continental, tales como las mesetas, emersiones, cimas, bancos y espolones de dicho margen.
7. El Estado ribereño trazará el límite exterior de su plataforma continental, cuando esa plataforma se extienda más allá de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, mediante líneas rectas, cuya longitud no exceda de 60 millas marinas, que unan puntos fijos definidos por medio de coordenadas de latitud y longitud.
8. El Estado ribereño presentará información sobre los límites de la plataforma continental más allá de las 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental, establecida de conformidad con el Anexo II sobre la base de una representación geográfica equitativa. La Comisión hará recomendaciones a los Estados ribereños sobre las cuestiones relacionadas con la determinación de los límites exteriores de su plataforma continental. Los límites de la plataforma que determine un Estado ribereño tomando como base tales recomendaciones serán definitivos y obligatorios.
9. El Estado ribereño depositará en poder del Secretario General de las Naciones Unidas cartas e información pertinente, incluidos datos geodésicos, que describan de modo permanente el límite exterior de su plataforma continental. El Secretario General les dará la debida publicidad.
10. Las disposiciones de este artículo no prejuzgan la cuestión de la delimitación de la plataforma continental entre Estados con costas adyacentes o situadas frente a frente.
Art. 77 Derechos del Estado ribereño sobre la plataforma continental
1. El Estado ribereño ejerce derechos de soberanía sobre la plataforma continental a los efectos de su exploración y de la explotación de sus recursos naturales.
2. Los derechos a que se refiere el párrafo 1 son exclusivos en el sentido de que, si el Estado ribereño no explora la plataforma continental o no explota los recursos naturales de ésta, nadie podrá emprender estas actividades sin expreso consentimiento de dicho Estado.
3. Los derechos del Estado ribereño sobre la plata forma continental son independientes de su ocupación real o ficticia. así como de toda declaración expresa.
4. Los recursos naturales mencionados en esta Parte son los recursos minerales y otros recursos no vivos del lecho del mar y su subsuelo, así como los organismos vivos pertenecientes a especies sedentarias, es decir, aquellos que en el período de explotación están inmóviles en el lecho del mar o en su subsuelo o sólo pueden moverse en constante contacto físico con el lecho o el subsuelo.
Art. 78 Condición jurídica de las aguas y del espacio aéreo suprayacentes y derechos y libertades de otros Estados
1. Los derechos del Estado ribereño sobre la plataforma continental no afectan a la condición jurídica de las aguas suprayacentes ni a la del espacio aéreo situada sobre tales aguas.
2. El ejercicio de los derechos del Estado ribereño sobre la plataforma continental no deberá afectar a la navegación ni a otros derechos y libertades de los demás Estados, previstos en esta Convención, ni tener como resultado una injerencia injustificada en ellos.
Art. 79 Cables y tuberías submarinos en la plataforma continental
1. Todos los Estados tienen derecho a tender en la plataforma continental cables y tuberías submarinos. de conformidad con las disposiciones de este artículo.
2. El Estado ribereño, a reserva de su derecho a tomar medidas razonables para la exploración de la plataforma continental, la explotación de sus recursos naturales y la prevención, reducción y control de la contaminación causada por tuberías, no podrá impedir el tendido o la conservación de tales cables o tuberías.
3. El trazado de la línea para el tendido de tales tuberías en la plataforma continental estará sujeto al consentimiento del Estado ribereño.
4. Ninguna de las disposiciones de esta Parte afectará al derecho del Estado ribereño a establecer condiciones para la entrada de cables o tuberías en su territorio o en su mar territorial, ni a su jurisdicción sobre los cables y tuberías construidas o utilizados en relación con la exploración de su plataforma continental, la explotación de los recursos de ésta o las operaciones de islas artificiales, instalaciones y estructuras bajo su Jurisdicción.
5. Cuando tiendan cables o tuberías submarinos, los Estados tendrán debidamente en cuenta los cables o tuberías ya instalados. En particular. no se entorpecerá la posibilidad de reparar los cables o tuberías existentes.
Art. 80 Islas artificiales, instalaciones y estructuras sobre la plataforma continental
El artículo 60 se aplica, mutatis mutandis, a las islas artificiales, instalaciones y estructuras sobre la plataforma continental.
Art. 81 Perforaciones en la plataforma continental
El Estado ribereño tendrá el derecho exclusivo a autorizar y regular las perforaciones que con cualquier fin se realicen en la plataforma continental.
Art. 82 Pagos y contribuciones respecto de la explotación de la plataforma continental más allá de las 200 millas marinas
1. El Estado ribereño efectuará pagos o contribuciones en especie respecto de la explotación de los recursos no vivos de la plataforma continental más allá de las 200 millas marinas contadas a partir de las líneas de base desde las cuales se mide la anchura del mar territorial.
2. Los pagos y contribuciones se efectuarán anualmente respecto de toda la producción de un sitio minero después de los primeros cinco años de producción en ese sitio. En el sexto año, la tasa de pagos o contribuciones será del 1% del valor o volumen de la producción en el sitio minero. La tasa aumentará el 1% cada año subsiguiente hasta el duodécimo año y se mantendrá en el 7% en lo sucesivo. La producción no incluirá los recursos utilizados en relación con la explotación.
3. Un Estado en desarrollo que sea importador neto de un recurso mineral producido en su plataforma continental estará exento de tales pagos o contribuciones respecto de ese recurso mineral.
4. Los pagos o contribuciones se efectuarán por conducto de la Autoridad, la cual los distribuirá entre los Estados Partes en esta Convención sobre la base de criterios de distribución equitativa, teniendo en cuenta los intereses y necesidades de los Estados en desarrollo, entre ellos especialmente los menos adelantados y los que no tienen litoral.
Art. 83 Delimitación de la plataforma continental entre Estados con costas adyacentes o situadas frente a frente
1. La delimitación de la plataforma continental entre Estados con costas adyacentes o situadas frente a frente se efectuará por acuerdo entre ellos sobre la base del derecho internacional, a que se hace referencia en el artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, a fin de llegar a una solución equitativa.
2. Si no se llegare a un acuerdo dentro de un plazo razonable, los Estados interesados recurrirán a los procedimientos previstos en la Parte XV.
3. En tanto que no se haya llegado al acuerdo previsto en el párrafo 1, los Estados interesados, con espíritu de comprensión y cooperación, harán todo lo posible por concertar arreglos provisionales de carácter práctico y, durante este período de transición, no harán nada que pueda poner en peligro u obstaculizar la conclusión del acuerdo definitivo. Tales arreglos no prejuzgarán la delimitación definitiva.
4. Cuando exista un acuerdo en vigor entre los Estados interesados, las cuestiones relativas a la delimitación de la plataforma continental se determinarán de conformidad con las disposiciones de ese acuerdo.



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Régimen de las Islas:
Artículo 121. Régimen de las Islas.
1. Una isla es una extensión natural de tierra, rodeada de agua que se encuentra sobre el nivel de ésta en pleamar.
2. El mar territorial, la zona contigua, la Z.E.E. y la plataforma continental de una isla serán determinados de conformidad con las disposiciones de la presente Convención aplicables a otras extensiones terrestres.
3. las rocas no aptas para mantener habitación humana o vida económica propia no tendrán zona económica exclusiva ni plataforma continental.
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Otras materias. Éste Convenio, también establece obligaciones generales para proteger el medio ambiente marino y la libertad de investigación científica en alta mar. También crea un innovador régimen jurídico para la organización y control de las actividades en los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo fuera de los límites de la jurisdicción nacional (sector denominado la Zona), declarados patrimonio común de la humanidad (la Zona y sus recursos), y que está a cargo de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos,particularmente con miras a la administración de sus recursos.Reconoce a los Estados sin litoral, es decir, que no tienen costa marítima, el derecho de acceso al mar y desde el mar, sin estar sujeto a derechos de aduana, impuestos u otros gravámenes por parte de los Estados de tránsito, con excepción de las tasas impuestas por servicios específicos prestados en relación con dicho tráfico.


5. SITUACIÓN GEOESTRATÉTICA DE VENEZUELA.


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La República Bolivariana de Venezuela es el país más septentrional de América del Sur. Tiene un área de 916.445 kilómetros cuadrados y limita al Oeste con Colombia, al Sur con Brasil, al Este con Guyana y el Océano Atlántico y al Norte, a través de su mar territorial, con la República Dominicana, Aruba, Curazao, Bonaire, Estados Unidos de América (Puerto Rico y Santa Cruz), Francia (Martinica y Guadalupe), Dominica, San Cristóbal y Nevis, Países Bajos (San Martín) y Trinidad y Tobago.
Venezuela es un país con dos fachadas: la marítima, que se orienta hacia el mar Caribe y el océano atlántico, y la continental, con tres frentes: el andino, el llanero y el amazónico. Ambas le dan ventajas económicas, geopolíticas y sociales a la nación.
Se encuentra ubicada en la parte norte de América del Sur, por encima del ecuador y al oeste del meridiano de Greenwich. Su territorio continental, con relación al ecuador, se localiza entre los 0° 38' 53'' y los 15° 40' 20'' de latitud norte, y con relación al meridiano de Greenwich está entre los 59° 47' 30'' y los 73° 23' 53'' de longitud oeste. Si se considera sólo el territorio continental, el punto más septentrional corresponde al cabo San Román (Falcón), a los 12° 11' 46'' de latitud norte.
El territorio de Venezuela está formado por el territorio continental (tierra firme), que comprende 915.175 km2; el territorio insular (islas), que abarca 1.270 km2; el espacio aéreo; y las áreas marinas y submarinas. Entre las áreas marinas y submarinas se encuentran el mar territorial (el cual suma 71.295 km2 al territorio general), la zona contigua (22.224 km2), la zona económica exclusiva (348.176 km2 de extensión marina que incluyen la zona contigua), la plataforma continental (que corresponde al fondo marino, hasta la extensión de la zona económica exclusiva) y las aguas interiores, históricas y vitales.
Visto así, el territorio (continental y marítimo) de Venezuela abarca 987.740 km2, ya que de las áreas marinas y submarinas sólo el mar territorial suma extensión al territorio, aun cuando en todas ellas el estado ejerce soberanía. La dinámica demográfica venezolana se expresa, debido a la evolución de altas tasas de crecimiento interno y de inmigración foránea, en una población de 28.000.000 habitantes aproximadamente, estimada para el año 2009. Es una población mayoritariamente joven, con alta esperanza de vida, que se distribuye en forma preferente en el sector septentrional del país en montañas y litorales
Venezuela se ubica en la zona tropical, en una excepcional posición geográfica en el planeta al encontrarse en el hemisferio norte, totalmente estructurada en el territorio continental americano, lo que otorga extraordinarias ventajas. Asimismo el país está abierto a los espacios marítimos mundiales por su presencia territorial en el mar Caribe y en el océano Atlántico. Esta ubicación geográfica expectable a escala mundial hace posible una fácil comunicación y fluido tráfico aéreo y marítimo de personas y productos venezolanos, con los principales núcleos culturales y económicos internacionales.
Asimismo, nuestra nación está en una posición que es equidistante de los principales centros industriales, financieros y de servicios del hemisferio occidental, tanto de América del Norte como de Europa y África. Debido a su cercanía del Canal de Panamá, su situación tampoco es excéntrica respecto al hemisferio oriental y de los dinámicos polos del nuevo desarrollo de Asia meridional y extremo oriente.
Actividad Agrícola: La ausencia de las cuatro estaciones es un elemento positivo para el desarrollo de la actividad agrícola; en Venezuela, es posible cultivar y cosechar durante todo el año una gran variedad de rubros agrícolas; además, la ausencia de las cuatro estaciones implica también un gran ahorro energético, pues no es necesario el uso de calefacción durante el invierno, ni de ropas especiales en ninguna época en ninguna época el año.
Condiciones Positivas de Navegación: Como ya se dijo, Venezuela posee más de 2.800 Km. de costa Caribe y Atlántica, aunque fundamentalmente sobre el Caribe, así como también condiciones positivas de navegación a través de su principal río, el Orinoco.
Es un país cuyas características de localización son muy favorables. Su orientación hacia el Caribe permite la navegación marítima, menos costosa, con los puertos más activos del mundo.
Acceso de Mercadeos: Venezuela tiene una localización central y relativamente cercana en relación con el Norte y el Sur del continente americano y con África y Europa , es decir, hacia los más diversos mercados del mundo; además, ésta situación geográfica ha facilitado el acceso a los mercados Petroleros internacionales, y ha estimulado el tráfico aéreo internacional sobre su espacio. La cercanía del canal de Panamá, permite el fácil acceso al océano Pacífico, y por éste, a los principales centros comerciales del continente asiático.
Carácter Intertropical: Vale la pena destacar que el carácter intertropical del territorio venezolano, constituye por sí mismo una ventaja comparativa para el país, pues la existencia de grandes extensiones de selvas tropicales ricas en recursos hídricos y forestales (Es importante señalar que hasta la fecha se ubican en Venezuela más de 300 especies arbóreas con posibilidades de usos como maderas), con grandes posibilidades de obtención de energía solar, coloca a Venezuela en una situación privilegiada, al ser poseedora de amplios espacios que, además, son considerados como patrimonio de toda la Humanidad.
Reservas: La existencia de grandes reservas de petróleo y gas natural en el subsuelo venezolano es un elemento de primer orden al considerar las potencialidades económicas de Venezuela; Venezuela es uno de los países del mundo con mayor cantidad de reservas probadas de crudos pesados y gas natural. Además de ello, Venezuela posee cuantiosas reservas de Hierro y Bauxita, así como importantes yacimientos de oro y diamantes, de gran valor comercial.
Redes de Comunicación: La ausencia de accidentes geográficos insalvables, ha facilitado la construcción de redes de comunicación que han permitido integrar al país; es importante también como vía de transporte la navegación en el lago de Maracaibo a través del canal natural homónimo, Útil para la movilización de los recursos petroleros. A pesar de no ser óptimas las condiciones de navegabilidad de gran número de ríos, hay en el país 5.400 Km. de vías fluviales navegables.
Actividad Turística: La presencia de paisajes físicos de gran belleza, ha servido de estímulo para el desarrollo de la actividad turística; la gran variedad de paisajes (desde glaciares hasta hermosas playas) constituye sin dudan gran atractivo para el Turismo internacional; Recientemente se están desarrollando proyectos litorales, guayaneses, llaneros y andinos para impulsar la industria turística

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6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.











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6.1Libros Citados - Digitalizados:

Rousseau, C. (1967).Derecho Internacional Público. Ciuidad: Barcelona. Edicion: Ariel.

Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 242-243
Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 244-245
Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 246-247
Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 248-249
Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 250-251
libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 252-253
Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 254-255
Libro Rosseau Charles, Derecho Internacional Publico Pag. 256-257

Diez, M. Instituciones del Derecho Internacional Público.
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.362
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.363
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.364
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.365
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.366
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.367
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.368
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.369.
Libro Diez Manuel. Instituciones del Derecho Internacional Público pp.370

Akekurts, M. Introducción al Derecho Internacional Público. Editorial Alianza.
Libro Akekurts Michael Introduccion al Derecho Internacional Público. Pp. 222-223
Libro Akekurts Michael Introduccion al Derecho Internacional Público. Pp. 224-225
Libro Akekurts Michael Introduccion al Derecho Internacional Público. Pp. 226-227
Libro Akekurts Michael Introduccion al Derecho Internacional Público. Pp. 228-229
Libro Akekurts Michael Introduccion al Derecho Internacional Público. Pp. 230-231
Libro Akekurts Michael Introduccion al Derecho Internacional Público. Pp. 232-233


Fernandez, Tomás. (2001) Derecho Internacional Público, casos y materiales. Ciudad: Valencia.


Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.429
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.430-431
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.432-433
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.434-435
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.436-437
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.438-439
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.440-441
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.442-443
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales. pp.444-445
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.446-447
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales. pp.448-449
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales. pp.449-450
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.450-451
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales. pp.452-453
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiale pp.454-455
Libro Fernandez tomás. Derecho Internacional Público, casos y materiales. pp 456-457
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.458-459
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.460-461
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.462-463
Libro Fernández Tomás, Derecho Internacional Público, casos y materiales pp.464-465.




6.2 Fuente Electrónica Consultada:

  • Google Territorio- Tipos de territorios. [Documento en línea]
Disponible en : http://alarcos.esi.uclm.es/per/fruiz/pobesp/nueva/territorios.htm [Página wed en línea]

  • Google Imagenes Adquisicion de territorio por negociación [Documento en línea]
Disponible en: http://www.slideshare.net/peramirez/modos-de-adquisicin-del-dominio-territorial

  • Google Imagenes Frontera entre Venezuela y Brasil. [Documento en línea]
Disponible en : http://www.mipunto.com/venezuelavirtual/mapas/mapa_limites_int.html

  • Convención Naciones Unidas Derecho Del Mar. (25 abril 2007) [Página web en línea]
Disponible en: http://www.cinu.org.mx/temas/Derint/dermar.htm

  • Derecho Internacional. Territorio y adquisicion de territorio.(27 Noviembre 2006).[Página web en línea]
Disponible en : http://www.entor.no/CH/Der/ch-de-int-013.htm

  • Google. Adquisición de territorios. (2009)
Disponible en : http://es.wikipedia.org/wiki/Compra_de_la_Luisiana

  • Google Imagenes : Limites del Mar Territorial.
Disponible en:
http://www.google.com/imgres?imgurl=http://bp0.blogger.com/_lt7S_t18sao/RrLEMsmq5EI/AAAAAAAAAG4/7vpx-LkB4jI/s320/Mar%2BTerritorial%2By%2BPlataforma%2BContinental.bmp&imgrefurl=http://geovenezuela-unesr-bna.blogspot.com/2007/08/mar-territorial-y-plataforma.html&usg=__syGeScM9LJndYaTEwkHpiMWWC0I=&h=239&w=320&sz=36&hl=es&start=0&zoom=1&tbnid=8qSxe-MyBjCn3M:&tbnh=129&tbnw=172&ei=q3joTbeIKIHt0gHJmNiXAQ&prev=/search%3Fq%3Dmar%2Bterritorial%2Bde%2Bvenezuela%26um%3D1%26hl%3Des%26rlz%3D1R2ADFA_esVE433%26biw%3D1259%26bih%3D450%26tbm%3Disch&um=1&itbs=1&iact=rc&dur=2&page=1&ndsp=14&ved=1t:429,r:2,s:0&tx=92&ty=71:

Disponible en: http://www.google.com/search?um=1&hl=es&rlz=1R2ADFA_esVE433&biw=1259&bih=450&tbm=isch&sa=1&q=alta+mar&aq=f&aqi=g10&aql=&oq

  • Google Imagenes Mar Territorial.
Disponible en:http://www.google.com/search?um=1&hl=es&rlz=1R2ADFA_esVE433&biw=1259&bih=450&tbm=isch&sa=1&q=mar+territorial&aq=f&aqi=&aql=&oq

  • Google Mar Territorial.
Disponible en :http://www.mailxmail.com/curso-derechos-territoriales-estados/mar-territorial (2005)

  • Google Convención de las Naciones Unidas (2005)
Disponible en : http://www.un.org/spanish/Depts/los/

  • Google Convención de las Naciones Unidas (2009)
Disponle en : http://www.cpps-int.org/index.php/cpps-overview/cpps-campos-accion/130-convemar.html

Brevemente se encuentran varios ejemplos de cesiones de territorios de diferentes medios. Como pueden ser a título gratuito, como el caso de la cesión por el Piamonte en 1860, a Francia de Niza y Saboya.
Videos :


  • Video YouTube Conquista de America por los Españoles.(1998)
Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=SC-0fL-x0aA&feature=youtu.be

  • Video YouTube Tratado de Antártidad 1959.(2000)
Disponible en: http://www.youtube.com/v/FnvQ9ju_xnc"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/FnvQ9ju_xnc" type="application/x-shockwave-flash"

  • Video YouTube Volcán Isla de la Palma. (2003)
Disponible en: http://www.youtube.com/v/MQ-7HwZyOVs"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/MQ-7HwZyOVs" type="application/x-shockwave-flash" width="425"


Elaborado por :
-GUZMÁN, Claudia CI: 20.093.248.

- SALAS, María Gabriela.CI: 19.122.324.

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UCV.Estudios Internacionales.2011.